martes, 17 de junio de 2014

Moda Eduardiana: Ropa deportiva- Norfolk Jacket

Continuando con la moda masculina del período Eduardiano, y sin Brummell como modelo, pero intentando mantenerlo como inspiración presentaré el segundo atuendo recracionista que confeccioné.
Con motivo de asistir a la recreación de un Picnic Eduardiano, decidí realizar un atuendo clásico, deportivo y cómodo, apto para uso al aire libre. Opté por realizar una chaqueta Norfolk.

 
Norfolk jacket

Se trata de una chaqueta suelta generalmente realizada en telas de punto tipo Tweed, con una hilera de botones, con pliegues en forma de caja en la parte delantera y en la espalda (que dan más libertad de movimiento) y con un cinturón o medio cinturón de la misma tela. El estilo fue muy popular para chaquetas y trajes de niños, para practicar deportes o ir de cacería y su uso ha perdurado como ropa de campo y en algunos uniformes (principalmente militares y de policía).
Originalmente fue diseñada como chaqueta de cacería porque su estilo evitaba que se sintiera ajustada cuando se elevaba el codo para tirar. Se supone que debe su nombre al duque de Norfolk o al condado de Norfolk, y se puso de moda en la década de 1860 en el círculo deportivo del príncipe de Gales, más tarde Eduardo VII del Reino Unido, cuya residencia estaba en Sandringham House en Norfolk.
Comencé con la confección de mis prendas en pleno verano, y como la elección eran tweeds o sargas, se me complicó bastante encontrar telas de ese tipo. Finalmente di con un tejido similar al tweed que consideré ideal para esta prenda, sobre todo por los colores marrones y los detalles en celeste y naranja.
Realicé todos los patrones a partir de imágenes que fui descargando de la web. Para la chaqueta y el chaleco utilicé patrones en formato jpg, imágenes pertenecientes a “The Cutter's Practical Guide”, las que escalé mediante programas de diseño.

Una forma simple de utilizar estos patrones es pegando la imagen en un programa de diseño como Autocad o Corel, y escalarlo de acuerdo a las medidas de cada uno, luego trazar por encima de la imagen y voilá!: podemos modificarlo como querramos, colocar todas las medidas que necesitemos e imprimirlo o copiarlo sobre papel de moldería .

Para la camisa y el pantalón consulté fotografías y cuando miraba películas congelaba escenas para ver detalles de confección.
La camisa, realizada en batista blanca, es amplia de corte recto, con pechera doble, que luego almidoné y cuello desmontable. La camisa originalmente usada para este atuendo luego la modifique para usarla para el frac, ampliando el pecho almidonado, cambiando botones comunes por perlas, y quitando los de los puños y adaptándolos para el uso de gemelos , y cambiando el cuello desmontable de puntas curvas por uno de picos hacia arriba. Lamentablemente no tengo fotos del primer modelo.
Para la realización de los knickerbockers or knickers opté por tela asargada marrón, y modifiqué un patrón de pantalón de vestir clásico, agregando mas pinzas en la cintura y prendeduras debajo de las rodillas para dar volumen. Las prendeduras luego las cubriría con spats beige.
El chaleco lo realicé en tweed, con bolsillos sastre para poder usar mi reloj de bolsillo con cadena a la manera "Double Albert". La espalda y forro en raso.


La Norfolk jacket es una de mis prendas favoritas, y el picnic era la oportunidad perfecta para usarla. Desde fines del siglo XIX hasta ahora casi no ha sufrido modificaciones en su confección y es un clásico del vestuario masculino, asi es que durante el invierno la he usado para días de campo regulares con un jean y zapatillas.
Al usar un género con un motivo tan geométrico me resultó bastante difícil de confeccionar para que no quedaran discontinuas las líneas.
 




Con un poco de tela que me sobró decidí hacer una gorra para completar el atuendo. 


Para suavizar un poco el estilo usé un moño corbata de seda estampada con pequeños motivos florales. El calzado zapatos marrones con spats altos de gabardina beige con botones forrados con la misma tela, se consiguen excelentes instructivos en línea para confeccionarlos, sobre todo entre las comunidades steampunk, solo es cuestión de ajustarlos a la pierna de uno. 

Fotos Julio César Sousa
Y para completar la recreación el mismo día del Picnic recorte mi barba a la Souvarov. 
Foto Jason Kung

El día del evento hubo un problema: hizo calor y mucha humedad. Pero eso no fue problema para poder desarrollar todas las actividades programadas durante ese día. Como dicta la etiqueta para un caballero, soporté la chaqueta… hasta la merienda… jeje.