sábado, 21 de junio de 2014

Época Victoriana y la moda masculina (de 1860 a 1900)

La época victoriana de la historia del Reino Unido marcó la cúspide de su revolución industrial y del imperio británico. Aunque esta expresión se usa comúnmente para referirse al extenso reinado de Victoria I (20 de junio de 1837 — 22 de enero de 1901), algunos académicos anticipan el comienzo del período, caracterizado por los profundos cambios habidos en las sensibilidades culturales y en las preocupaciones políticas, a la promulgación del Acta de Reforma de 1832. Históricamente, esta etapa fue precedida por la Regencia y continuada por el período eduardiano. 
La reina Victoria, con 64 años en el trono, tuvo el reinado más largo en la historia de los monarcas británicos, y los cambios culturales, políticos, económicos, industriales y científicos que tuvieron lugar durante su reinado fueron extraordinarios. Cuando Victoria ascendió al trono, Inglaterra era esencialmente agraria y rural; a su muerte, el país se encontraba altamente industrializado y la mayoría de su territorio ya estaba conectado por una red ferroviaria que seguía expandiéndose.
La sociedad en la época victoriana estaba exacerbada de moralismos y disciplina, con rígidos prejuicios y severas interdicciones. Los valores victorianos se podrían clasificar como "puritanos" destacando en la época los valores del ahorro, el afán de trabajo, la extrema importancia de la moral, los deberes de la fe y el descanso dominical como valores de gran importancia.

Los varones dominaban la escena tanto en los espacios públicos como en la privacidad, las mujeres se debían a los lugares privados, con un estatus de sometimiento y del cuidado de sus hijos y del hogar, y con el paso del tiempo luchará por un espacio en la vida socio-política.
Dos postales de Degas que ilustran la vida cotidiana

La imagen cotidiana de la época victoriana es la de una sociedad burguesa y proletaria. La burguesía inglesa se llamaba a sí misma "middle class" limitando con la "upper class", que era la nobleza y los grandes aristócratas con renombradas familias. La alta burguesía estaba compuesta por banqueros, hombres de negocios y financieros, herederos de quienes habían arriesgado su capital en pos de la nueva forma que tomaba la economía. En cuanto a la clase media común y la clase media baja, intentaban emular a la clase alta siendo pequeños tenderos y empresarios, médicos, abogados, comerciantes, existiendo una enorme diferencia entre la clase media y las clases inferiores.
La mitad del siglo vio la Gran Exposición de 1851, la primera Feria Mundial, la cual mostró las mejores innovaciones del siglo. En su centro estaba el Palacio de Cristal, un enorme y modular edificio de estructura de cristal y acero, el primero de su tipo. 
Crystal Palace de Sir Joseph Paxton
Great Exhibition of 1851
Durante la época victoriana, la ciencia creció hacia la disciplina que es hoy en día. Además del incremento del profesionalismo de la ciencia universitaria, muchos caballeros victorianos dedicaban su tiempo al estudio de la historia natural. 
Quizás la característica esencial de la era victoriana sea su sentido práctico —utilitarismo; en cierto modo el capitalismo actual es una vertiente de entonces—, su búsqueda de la realización personal y colectiva, su sentido de lo que los ingleses llaman el fulfilment o el accomplishment.
Esta nueva sociedad inglesa tan aparentemente abocada al trabajo, a la moral y a las buenas costumbres, inventa el juego, en todos los sentidos que este término abarca. Desde el backgammon y los juegos de casino, las charadas y juegos de salón, hasta los deportes como el croquet o los de campo, como el rugby, el tenis, el cricket y el fútbol. Naturalmente, algunos de estos juegos eran ya conocidos antes de la era victoriana, pero es sin duda esta sociedad la que los practica y pone de moda.
Se divide la época victoriana en tres etapas:
· Victorianismo temprano (1837-1851). El ascenso al trono de la reina Victoria contempla la fase de asentamiento de la sociedad nacida tras la revolución industrial.
· Victorianismo medio (1851-1873). La Gran Exposición celebrada en el Crystal Palace de Londres se considera el inicio de un largo periodo de estabilidad interna propiciado por la hegemonía que obtuvo el Reino Unido al ser el primer estado que culminó con éxito el proceso industrializador característico de este siglo en Occidente.
· Victorianismo tardío (1873-1901). Se agudizan los problemas con Irlanda y las colonias al mismo tiempo que se radicaliza el movimiento obrero y sindical.
Naturalmente tratándose de un período tan extenso y sometido a tantas transformaciones, la moda fue cambiando de acuerdo los gustos de la sociedad y las innovaciones tecnológicas.
En este post desarrollaré la moda masculina del período medio y tradío que abarcan casi toda la segunda mitad del siglo XIX, en la que la ropa masculina comienza a simplificarse en cuanto a corte y detalles, generando un atuendo masculino cada vez mas sobrio y uniforme, a comparación del estilo predecesor dominado por el ”romanticismo” del primer estilo victoriano, a la vez que expresa las aspiraciones sociales de los individuos.
La máquina de coser tenía más de diez años para 1860 y su tecnología revolucionó la forma de vestir de los hombres, ya que les permite comprar productos más baratos que en épocas anteriores. La ropa podía ser comprada en una mayor variedad y aún demostraba el buen gusto. Los colores de la ropa fueron hechos de tintes de anilina creados por el alquitrán de hulla, que produjeron colores más brillantes que los tintes a base de plantas. Los tintes de anilina se desvanecían más lento que los tintes vegetales y la ropa de colores brillantes pronto despegó en popularidad. Los fabricantes de ropa también produjeron ropa de color negro, blanco y marrón tradicional, pero añadieron variedad al tejer con rayas de diferentes colores.
1862. Escena de "Gangs of New York" 
Los hombres debían poseer al menos cuatro capas básicas: un abrigo, un levita, una capa de negocios y un abrigo vestido formal. Los abrigos variaban en longitud, tela y coste, y el uso de estas capas variaron según la temporada.
1877. Moda Primavera 
En los meses más fríos de 1860, el hombre promedio llevaba largos abrigos negros adornados con un cuello de piel. Debajo de este llevaban varias capas de ropa. Usaban bombachos de varios colores como el lavanda, marrón, negro y marrón oscuro sobre la ropa interior blanca corta o larga. Las camisas blancas y chalecos completaban el conjunto. 
En cuanto a los atuendos para "Medio vestir" o "ropa informal", se crean muchas opciones. Puesto que la clase que requiere nuevas prendas tiene múltiples actividades se crean alternativas que sirvan para reuniones sociales, empresariales o recreativas.

El Chaqué para actividades sociales diurnas o nocturnas de aire familiar (bodas, bautizos, funerales).
1872.Chaqué

La Americana, que hacia fines de siglo es cada vez más utilizada y se diversifica su diseño: cierre sencillo, cierre cruzado, corte recto al frente o curvo con bolsillos, entre otros. Se permite su uso para paseos y en 1860 comienza a aceptarse su uso para salidas de mañana en la ciudad. El sombrero para acompañar la americana difiere según la ocasión y la época. En invierno: bombín o fieltro, en verano pajilla o la gorra podía ser el tocando utilizado para realizar actividades deportivas.
1867. Americana
El Terno es un conjunto resultante de utilizar: pantalón, chaleco y chaqueta o americana del mismo género y color. Con ello, se brindaba un poco más de ‘formalidad’ a la prenda que, de no estar combinada de esta forma, resultaría totalmente informal.
1872. Terno
Para la camisa se abandona el uso de volantes en la pechera común y las normas exigían que fuera lisa, y podía adornarse solamente por finos pliegues planchados y perfectamente estirados. Para lograr la máxima rigidez del pecho de la camisa, algunos utilizaron un sistema que permitía a la prenda ser ajustada por medio de un botón, a la cintura del pantalón.
1869. Camisa con ojal para su sujeción al pantalón

En estos años aparecen también los puños ‘a la vista’ por las mangas del frac, algo que deriva que éstos estén perfectamente limpios y planchados. Con la aparición de los puños a vista y la necesidad de mantenerlos planchados, surge el uso de los gemelos. Se recomienda que estos sean pequeños y sencillos, generalmente elaborados en oro y adornados con diamantes, perlas negras u otras piedra preciosas. Los cuellos desmontables, continuarán siendo altos, pero ya sin la longitud que tenían en los años precedentes, con similares características que los puños en cuanto a pulcritud.
Los hombres de estilo victoriano en la década de 1860 utilizaban accesorios para demostrar tanto su gusto en moda como su riqueza, al igual que las mujeres victorianas.
El accesorio obligado para un atuendo de gala será, la corbata blanca. Al bajar el alto de los cuellos, la corbata –a la manera heredada de ‘los increíbles’, ancha y con varias vueltas alrededor del cuello-, pierde protagonismo. En busca de una solución más práctica para su colocación, comienzan a ser formadas por una tira ancha que se anuda atrás a la cual se le agrega el lazo ya hecho al frente con una tira más fina, algo que dará paso, años después, a las corbatas ‘hechas’.
Con la reducción de las dimensiones del cuello de la camisa, para anudar la corbata, se hacía un sólo giro alrededor del mismo. Fueron aquéllos los años en los cuales la corbata se difundió en todo el mundo. Las más típicas eran el nudo (o corbata larga), la galla (o papillón) y el plastron (ascot, o bufanda a la inglesa).
Nudo Ascot
En los últimos años del siglo XIX el sombrero de copa o chistera, de seda negro o piel de castor, denominado como “chapeau claque” o “gibus hat”, tenía la copa muy alta y de forma más recta que la de los sombreros de mediados del siglo. Muchos hombres reclamaban que se suavizara la rigidez de esta norma ya que el sombrero de copa incómodo de llevar, tanto sobre las cabezas como en la mano. Este comentario en la revista de etiqueta de la época (“Modern Etiquette in Public and Private”), revela el reclamo de un cambio:
“En la ciudad se debe llevar siempre un sombrero de copa. Cualquier intento de ridiculizarlo ha sido en vano. Es costoso, es pesado, es poco vistoso, pero sin embargo tiene este mérito a su favor: hacer que un hombre parezca un caballero”. 
Chisteras de finales del siglo XIX
La versión plegable será una opción muy utilizada en las actividades de noche, ya que facilitaba su manipulación, al poder llevarlo bajo el brazo en un baile o en el asiento en la ópera. De acuerdo con el Manual de la Moda Masculina de 1839, “En un baile o una fiesta la noche, el sombrero de copa plegado es lo apropiado y elegante, llevar un sombrero común en tales ocasiones, como lo hacen algunos falsos seguidores de la moda, es torpe y absurdo”. El sombrero común a que se refiere el manual, es la chistera con copa alta, convertida desde 1940’s en casi un símbolo de estatus para el hombre burgués. La chistera expresaba respetabilidad, opulencia, dignidad y posición social. Se pensaba que, con su alta copa brindaba al hombre más estatura social y económica. 
Chistera plegable de seda
El uso de guantes en las actividades nocturnas pasó de ser algo obligatorio, a ‘recomendable’. Se insistía que un hombre elegante y ‘decente’ no podía prescindir de los guantes para acudir a un baile, pues era impensable “tocar el guante puro de una mujer con los dedos descubiertos”.
Los colores de los guantes para ocasiones formales debían ser de color blanco o amarillo pálido, generalmente en piel de ante. 
Con la aparición de los bolsillos en los chalecos, se aceptaba que los relojes fueran colocados en ellos.
El dije se convierte en cadena más larga que permita prenderla a uno de los botones del chaleco, con el fin de que lo se cayera el reloj al ser manipulado. Esta cadena, como los anteriores dijes, eran elaboradas de oro o plata y decorada con joyas, aunque la recomendación recordaba que “el control de la decoración y el adorno es mucho más varonil y elegante”. 
El uso de joyas debía ser muy escaso en un hombre vestido correctamente para actividades de etiqueta. Éstas se limitaban a: los gemelos para el cierre de los puños de la camisa y los botones del chaleco. Los materiales para ambos debían ser poco llamativos: se elaboraban en nácar o con una fina capa de oro u otro material ‘rico’ que no se destacara demasiado.
Una novedad en el conjunto de noche del final de la era victoriana fue la incorporación de una flor en el ojal del frac, “uno de los pocos dispositivos permitidos” para alegrar atuendo de un hombre la noche. 
1885. Hombre en ‘completo vestir’ con flor en ojal del frac y escena de "The age of Innocence"(1870)
Los zapatos fueron elegidos sobre las botas para uso común. Estos zapatos se ataban con cordones o botones y tenían tacones bajos. El calzado adecuado para la noche debían ser los escarpines, realizados en piel de becerro, acompañados por medias negras de seda. Posteriormente se aceptó el uso de botines negros, siempre especificando que debían ser de charol y, lógicamente, cubiertos por el largo pantalón.

1895. Botines de charol, aceptados para los conjuntos de noches
Fuentes:
http://www.blacktieguide.com
http://vestuarioescenico.wordpress.com