sábado, 13 de septiembre de 2014

Novena Reunión SVA Argentina - Recreación Período Victoriano, 1875

Retomando los eventos realizados durante la Novena Reunión Anual de la Sociedad Victoriana Augusta, es el turno de hablar de lo sucedido el día sábado 16 de agosto de 2014 , en el que recreamos el período victoriano hacia el año 1875, correspondiente a la moda polisón y forma natural femenina, con la que iniciamos la "Season" victoriana 2014.
Si bien había sido pensada como una reunión de té en el Hotel Alvear, quiso el destino o la buenaventura que tuvimos que cambiar de locación y comenzamos a planear la visita a Villa Ocampo, San Isidro.
Como el plan original requería cierta formalidad, por tratarse de una reunión en un Hotel céntrico de gran categoría de la capital argentina, había comenzado a confeccionar pantalones grises con rayas mas claras y un chaleco gris para usar con mi Chaqué: un conjunto de día pero mas elegante que el que había usado en la recreación de este período el año anterior. Finalmente como mudamos el evento a una casa suburbana,"villa de campo" o "veraneo", el evento requería menos formalidad, así es que volví a usar el mismo traje del año anterior, y destiné todo mi tiempo a la confección del atuendo para Mme. Skoczynska.
Mr. Grantham y Mme. Skoczynska 

Este evento se desarrolló un día antes del Té eduardiano, y era el primero al que asistiría Mme. Skoczynska. Partimos del Hotel ubicado en Avenida de Mayo hacia la Estación  Mitre en Retiro para abordar el tren hacia San Isidro. Si bien tanto las máquinas como los vagones no son de la época- ni se acercan-, la estación y los hangares aún mantienen el encanto decimonónico, algo degradado por los comercios actuales y la señalización (que si bien útil no guarda ningún tipo de relación estética con el entorno nos sirvió para orientarnos en un lugar que ninguno de los cuatro conocíamos). 
El grupo de excursionistas estaba compuesto por MmeSkoczynska, Miss Megan, M. Rodchenko (quien nos acompañó durante toda la reunión, pero no participó de la recreación, aprovechando para tomar fotografías), y yo, Mr. Grantham.

Villa Ocampo


Los cordobeses fuimos los primeros en llegar a la casona, lugar que había despertado mi interés y fascinación desde la primera vez que supe de ella a través de una nota de la revista "La Nación", por allá a mis diez años, desde entonces hice maquetas y dibujos inspirados en la casona, hasta que luego descubriría la literatura de Victoria Ocampo y el grupo de la revista "Sur", para sellar mi eterno amor a este lugar. 

Así es que medio como en un sueño fuí descubriendo el exterior de la casona , y mientras esperábamos a los demás invitados y tomábamos algunas fotos del lugar, aproveché para registrarla en mi cuaderno.

Villa Ocampo es el nombre de la residencia de veraneo de la aristocrática familia Ocampo, ubicada en la calle Elortondo 1837, Beccar, Partido de San Isidro, Provincia de Buenos Aires, lugar que posteriormente fue la vivienda de Victoria Ocampo.
En 1580, poco después de la fundación de Buenos Aires, Juan de Garay hizo el reparto de 65 terrenos en la ribera norte. Con el correr del tiempo, estas propiedades fueron paulatinamente utilizadas para cultivos y plantaciones, hasta transformarse, ya avanzado el siglo XIX, en quintas de veraneo de familias aristocráticas porteñas.
La Villa Ocampo se construyó en 1891, sobre un gran terreno de diez hectáreas delimitado por la Avenida Libertador, las calles Uriburu y Florencio Varela, y el Río de la Plata. El terreno pertenecía en un principio a Francisca Ocampo de Ocampo, tía de Manuel Ocampo, padre de Victoria y conocida como "tía Pancha", quien lo cedió para que Manuel construyera allí la casa. El proyecto fue del ingeniero Ocampo quien edificó allí una típica villa italiana, donde toda la familia pasaría sus veranos de noviembre a marzo.

La “tía Pancha” dejó estipulado en su testamento que, a la muerte de Manuel y su esposa, Ramona Aguirre, quien herede la propiedad debía ser Victoria Ocampo, la hija mayor del matrimonio, quien debía repartir el amplio terreno con sus hermanas. Así, a la muerte de sus padres, Victoria heredó Villa Ocampo y subdividió el terreno. Hoy Villa Ocampo cuenta con un predio de una hectárea.
Victoria decidió donar esta casa, y su residencia de verano en la ciudad costera de Mar del Plata, Villa Victoria, a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura(UNESCO).
Desde 2003 funciona como museo bajo el nombre de Proyecto Villa Ocampo de la UNESCO, con la colaboración del Estado argentino, de la Municipalidad de San Isidro, de la Asociación Amigos de Villa Ocampo y de muchos donantes y patrocinantes, y de la propia UNESCO se restauraron la casa, el jardín, el mobiliario, las colecciones de arte y fotografía y los 11.000 libros de la Biblioteca. El sitio se abrió para visitas y se puso en marcha una programación cultural amplia y abarcativa dirigida a un público diverso.En 1997 el gobierno argentino declaró a Villa Ocampo Monumento Histórico Nacional.



Retomando el desarrollo de la reunión, de a poco fueron llegando la siempre perfecta anfitriona Lady Evangeline, Doña Mariana y Mlle. Tatiana-quienes a pesar de los inconvenientes causados por distintas lesiones lucieron estupendas durante todo el evento-, luego Miss Georgiana acompañada Don Adrían, y Mme. Fernande, quien con su espíritu "avant-garde" fue la única en optar por una silueta Forma Natural al momento de elegir el atuendo que luciría. 
El tiempo dedicado a arreglarnos y el que disponíamos para permanecer en la casa (pues debíamos adecuarnos a los horarios de visita del museo), condicionaron las actividades, así que tuvimos que prescindir de la visita guiada a la casa, y realizamos un paseo fotográfico por los alrededores y una reunión de té en la galería.

En un primer momento recorrimos el parque tomándonos fotografías en los senderos y en el kiosko.
Damas y caballero en el kiosko.

 Damas frente al kiosko en los jardines.

 Retrato de Grupo en los jardines . 
(Don Adrián, Miss Georgiana, Lady Evangeline, Mlle. Tatiana, Doña Mariana, Miss Megan, 
Mme. Fernanda, Mr. Grantham y Mme. Skoczynska)

Sin duda la llegada de Lord James siempre es motivo de distensión, y coincidió con el llamado a sentarnos a la mesa para tomar el té. 
Lord James y Lady Evangeline

En la mesa compartimos un menú muy variado de tortas, masitas y sandwichs que ofrece la cafetería del lugar. Tuve oportunidad de probar el blend de la casa: simplemente delicioso (aunque ahora no recuerde muy bien de que se componía creo que se trataba de Earl grey, aromatizado con algo mas).
Al igual que para el evento eduardiano preparé una gacetilla como edición especial de “La Columna Augusta”, edición periódica de la Sociedad Victoriana Augusta para proveer una contextualización del período recreado. Y aproveché la merienda para compartir ejemplares fechados el 16 de Agosto de 1875, en el que se presentaba a la Argentina Liberal de las Presidencias Históricas (Mitre-Sarmiento- Avellaneda), cuando se soñaba con una Argentina "Europea" o " el granero del mundo", sumado a una reseña del sitio que nos convocaba y algunas publicidades que resultaron de interés de los lectores y disparadores de graciosos comentarios, como los velocípedos (antepasados de las bicicletas) o el curioso corset eléctrico que no pudimos dilucidar de que se trataba o cual era su uso.





Tapa y contratapa de "La Columna Augusta"(1875)

Ya bajando el sol, y despuntando el atardecer, el fotógrafo solicitó que nos reuniéramos para realizar las fotos grupales frente a la casa.


Con el sol muy bajo y ya comenzando a sentir el frío característico de agosto, a pesar que el día había resultado cálido y soleado, nos dispusimos a cambiarnos, volver al siglo XXI, y abandonar Villa Ocampo, y la tarde de ensueño que compartimos ahí.
En grupo nos dirigimos a la estación de trenes de Beccar. Arribando a destino y cansadísimos por la excursión realizada nos despedimos hasta el día siguiente, cuando nos convocaba el Té eduardiano en "Las Violetas", y ya de regreso en la estación de Retiro nos esperaba una grata sorpresa, la querida Miss Alice, a la que no veíamos desde su última visita Córdoba, un año antes, nos esperaba al llegar al andén. Nuevamente los hangares y andenes eran testigos de saludos y abrazos de despedida y bienvenida como antaño. Una vez más tomé conciencia como el pasado puede vivir en el presente, y prolongarse por siempre en los recuerdos.