Si hacen click sobre la imágen podrán verla con mas detalle.
viernes, 18 de abril de 2014
Línea de Tiempo - Moda Masculina del Siglo XIX
En la siguiente línea de tiempo presento algunos de los trajes que ya he realizado y algunos proyectos que quedan pendientes.
El atuendo que corresponde al Período Regencia ya lo he presentado en un post anterior, así como una breve descripción de la moda de la época y una reseña del evento en el que fué usado, es mi pretensión hacer lo mismo con cada atuendo que he realizado.
Si hacen click sobre la imágen podrán verla con mas detalle.
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sábado, 12 de abril de 2014
viernes, 11 de abril de 2014
Chaqueta militar: Redcoat- Período Regencia
Tomando como modelo muchas de las imágenes que compartí en el post sobre Indumentaria Militar del período Regencia en Inglaterra, decidí realizar una casaca roja o "Redcoat".
Seguramente les resultará un atuendo familiar si es que han visto una adaptación de alguna de las novelas de Jane Austen, pues se trata del uniforme de Infantería de un Oficial de Regimiento a Pie, que no es otro que el que usa el personaje de George Wickham en "Orgullo y Prejuicio", y similar al que usa el Coronel Brandon en "Sensatez y Sentimientos".
Con respecto a la espalda, el faldón posterior de la chaqueta se plegaba hacia atrás, dejando ver el forro blanco de la chaqueta y abotonaba en la parte inferior. Estos faldones en el Siglo XVIII eran largos hasta la mitad de la pierna y tenían doble pliegue, y a medida que avanza el siglo XIX se van acortando y dejan de plegarse. Durante la Regencia, coexisten los faldones largos y cortos.
Seguramente les resultará un atuendo familiar si es que han visto una adaptación de alguna de las novelas de Jane Austen, pues se trata del uniforme de Infantería de un Oficial de Regimiento a Pie, que no es otro que el que usa el personaje de George Wickham en "Orgullo y Prejuicio", y similar al que usa el Coronel Brandon en "Sensatez y Sentimientos".
Para realizar los patrones me basé en los que tenía de mi chaqueta Regencia Gris, pero le modifiqué el largo de talle delantero para que alcance la cintura, seccioné en una parte superior y otra inferior la espalda, para poder agregar los detalles de galones en la cintura y aplicar los bolsillos falsos, modifiqué el estilo del cuello y disminuí las medidas en general para que quede mas entallado.
Observando fotografías de uniformes noté que la misma chaqueta, de acuerdo a como se abotonase, podría ser usada para eventos formales como para el uso diario de la milicia.
Solo resta completar el atuendo con prendas y accesorios tales como el chaleco, la faja, el cravat, la gola y el bicornio, que aún me resta realizar.
La indumentaria militar en el Período Regencia: Redcoat.
Desde los orígenes, en el siglo XVII, y a lo largo de la historia, el uniforme militar ha constituído el conjunto de prendas de vestir que han usado los componentes de los grandes ejércitos nacionales para diferenciarse entre sí y del resto de los ciudadanos. Esta diferenciación está originada por varias causas:
-La necesidad de identificar en el campo de batalla a las tropas de los ejércitos propios y enemigos.
-La demanda de la sociedad de identificar a la milicia, como un colectivo que está a su servicio.
-Servir de signo externo de disciplina, promover la obediencia, la camaradería y la manifestación de la fuerza militar.
-Proporcionar una mejor organización y gestión de la propia estructura militar, por las indudables ventajas económicas y logísticas que supone la aplicación de criterios generales y sistemáticos en la dotación de equipos normalizados, y la estandarización de los uniformes.
-La actividad guerrera y su consecuente adopción de determinadas prendas y efectos a fin de brindar comodidad y seguridad.
En los albores del siglo XIX, las guerras napoleónicas vieron la derrota del Imperio Francés, la expansión de los imperios Británico y Alemán, y la lucha de los Estados Unidos de Norteamérica en la Guerra de Independencia. Los uniformes de la época se construyeron con cuidado y con colores brillantes siendo los mas pomposos y elaborados de toda la historia del uniforme militar de occidente. Estos años determindaron el aspecto de los ejércitos durante todo el siglo.
Los británicos acunaron el término "casaca roja" (Redcoat). Y fue con este sobrenombre por el que se conocía a los soldados británicos durante el siglo XVIII y principios del XIX, debido a que su uniforme tanto ceremonial como de batalla se caracterizaba por constar de una casaca de color rojo.
Este uniforme fue concebido para distinguirlos fácilmente del resto de los combatientes y así infundir temor y de paso cubrir la sangre de las heridas, dando a entender que eran un ejército casi inmortal. El uniforme se usó durante mucho tiempo en los regimientos coloniales del llamado Reino Unido de Gran Bretaña.
Su vestimenta más conocida era una casaca roja con dos filas verticales de botones plateados (o dorados, según el rango) con camisa blanca y chaquetilla de paño (uniforme de verano), sombreros de color rojo o negro (el tricornio del siglo XVIII daría lugar al bicornio del XIX), con o sin decoración de plumas blancas en la parte delantera, botas negras cubiertas por polainas blancas (uniforme de invierno) y pantalón blanco. Los oficiales podían llevar hombreras con trenzas doradas y decoración en la parte inferior de la manga.
Dependiendo del rango, portaban algunas distinciones como una peluca blanca con bucles (que caería en desuso al avanzar el siglo XIX) o una medalla dorada al lado derecho. No se usaban los galones actuales, sino más bien enseñas de uso tradicional de cada regimiento o de cada sostenedor de un ejército.
A los oficiales se les agregaban generalmente piezas de oro y se les armaba con pistolas y espadas, además de usar una gola simbólica, en recuerdo de su pasado como oficiales de coraceros.
El uniforme de invierno se complementaba con un abrigo de gala de color representativo de la región primigenia del regimiento: azul para los regimientos escoceses, rojo para los regimientos galeses, verde para los regimientos irlandeses, blanco o granate para los regimientos ingleses.
Los oficiales a menudo tenían múltiples uniformes para diferentes ocasiones, y especialmente los franceses hicieron gala de sus uniformes en todas las ocasiones.
Fuentes:
"La indumentaria militar" por Carlo J. Medina Ávila.
http://es.wikipedia.org/wiki/Casacas_rojas
-La necesidad de identificar en el campo de batalla a las tropas de los ejércitos propios y enemigos.
-La demanda de la sociedad de identificar a la milicia, como un colectivo que está a su servicio.
-Servir de signo externo de disciplina, promover la obediencia, la camaradería y la manifestación de la fuerza militar.
-Proporcionar una mejor organización y gestión de la propia estructura militar, por las indudables ventajas económicas y logísticas que supone la aplicación de criterios generales y sistemáticos en la dotación de equipos normalizados, y la estandarización de los uniformes.
-La actividad guerrera y su consecuente adopción de determinadas prendas y efectos a fin de brindar comodidad y seguridad.
En los albores del siglo XIX, las guerras napoleónicas vieron la derrota del Imperio Francés, la expansión de los imperios Británico y Alemán, y la lucha de los Estados Unidos de Norteamérica en la Guerra de Independencia. Los uniformes de la época se construyeron con cuidado y con colores brillantes siendo los mas pomposos y elaborados de toda la historia del uniforme militar de occidente. Estos años determindaron el aspecto de los ejércitos durante todo el siglo.
Los británicos acunaron el término "casaca roja" (Redcoat). Y fue con este sobrenombre por el que se conocía a los soldados británicos durante el siglo XVIII y principios del XIX, debido a que su uniforme tanto ceremonial como de batalla se caracterizaba por constar de una casaca de color rojo.
Este uniforme fue concebido para distinguirlos fácilmente del resto de los combatientes y así infundir temor y de paso cubrir la sangre de las heridas, dando a entender que eran un ejército casi inmortal. El uniforme se usó durante mucho tiempo en los regimientos coloniales del llamado Reino Unido de Gran Bretaña.
British soldier of the 24th Regiment of Foot (1742) Portrait of British officer Benjamin Everard (1813)
1. George Murray portrait by George Theodore Berthon
2.Lieutenant John Pollock by William Beechey c.1807-13
3.The Battle of the Pyrenees by John singleton Copleyc.1812-15
4.Portrait of a British officer
5.Colonel Fitch Sisters by John Singleton Copley c.1800
Dependiendo del rango, portaban algunas distinciones como una peluca blanca con bucles (que caería en desuso al avanzar el siglo XIX) o una medalla dorada al lado derecho. No se usaban los galones actuales, sino más bien enseñas de uso tradicional de cada regimiento o de cada sostenedor de un ejército.
A los oficiales se les agregaban generalmente piezas de oro y se les armaba con pistolas y espadas, además de usar una gola simbólica, en recuerdo de su pasado como oficiales de coraceros.
Gola- British Army Officers Gorget(1783-90)
El uniforme de invierno se complementaba con un abrigo de gala de color representativo de la región primigenia del regimiento: azul para los regimientos escoceses, rojo para los regimientos galeses, verde para los regimientos irlandeses, blanco o granate para los regimientos ingleses.
Los oficiales a menudo tenían múltiples uniformes para diferentes ocasiones, y especialmente los franceses hicieron gala de sus uniformes en todas las ocasiones.
Fuentes:
"La indumentaria militar" por Carlo J. Medina Ávila.
http://es.wikipedia.org/wiki/Casacas_rojas
martes, 4 de marzo de 2014
Caricaturas y el humor en la Regencia: "Lacing a Dandy"
Mi interés por el dibujo me condujo en una de mis búsquedas de modelos con una particular caricatura que satiriza los personajes de la sociedad de la época Regencia.
La caricatura como género artístico suele ser un retrato, u otra representación humorística que exagera los rasgos físicos o faciales, la vestimenta, o bien aspectos comportamentales o los modales característicos de un individuo, con el fin de producir un efecto grotesco. La caricatura puede ser también el medio de ridiculizar situaciones e instituciones políticas, sociales o religiosas, y los actos de grupos o clases sociales. En este caso, suele tener una intención satírica más que humorística, con el fin de alentar el cambio político o social.
Muchos y muy buenos, son los exponentes de la caricatura política en Inglaterra, como las incursiones en este género del pintor William Hogarth entre los siglos XVII y XVIII, quien realizó ilustraciones burlonas de crítica social, y los decididamente dedicados a la caricatura como George Cruikshank (siglo XVIII/XIX), James Gillray ( siglos XVIII-XIX) y su coetáneo Thomas Rowlandson, Max Beerbohm (siglo XIX), Henry Mayo Bateman y el célebre John Tenniel quien, a más de hacerse mundialmente conocido por las ilustraciones dedicadas a Alicia en el País de las Maravillas fue uno de los más destacados caricaturistas de la revista "Punch".
Del mismo autor que la anterior encontré otra imágen que me resultó de lo mas curiosa, y es el motivo de este post.
Mas allá de lo graciosa y ridícula que resulta la imágen, durante el período Regencia y hasta mediados del Siglo XIX, algunos caballeros utilizaron corsés como prenda de vestir interior. Tanto militares y civiles al practicar algunos deportes, los usaron para brindar soporte a su espalda. Algunos hombres corpulentos también se sirvieron de esta prenda para hacer que sus voluminosos cuerpos entraran en los entallados trajes a la moda.
Pero fueron los llamados "Dandys", quienes adoptaron el corsé como prenda intima de uso cotidiano para acentuar su silueta y lucir sus prendas entalladas, sin ningún reparo al momento de exhibirse socialmente.
A partir de mediados de siglo, mientras se acallaban los excesos de la moda de la época romántica, los hombres comenzarían a relegar el corsé a usos terapéuticos o médicos, y definitivamente se lo consideraría una prenda de vestimenta femenina.
Por entonces otros serían los nuevos objetos de interés y burla de los caricaturistas.
Fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/Caricatura
http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Lacing_a_dandy_1819.jpg
George Cruikshank, 1812
La caricatura como género artístico suele ser un retrato, u otra representación humorística que exagera los rasgos físicos o faciales, la vestimenta, o bien aspectos comportamentales o los modales característicos de un individuo, con el fin de producir un efecto grotesco. La caricatura puede ser también el medio de ridiculizar situaciones e instituciones políticas, sociales o religiosas, y los actos de grupos o clases sociales. En este caso, suele tener una intención satírica más que humorística, con el fin de alentar el cambio político o social.
Muchos y muy buenos, son los exponentes de la caricatura política en Inglaterra, como las incursiones en este género del pintor William Hogarth entre los siglos XVII y XVIII, quien realizó ilustraciones burlonas de crítica social, y los decididamente dedicados a la caricatura como George Cruikshank (siglo XVIII/XIX), James Gillray ( siglos XVIII-XIX) y su coetáneo Thomas Rowlandson, Max Beerbohm (siglo XIX), Henry Mayo Bateman y el célebre John Tenniel quien, a más de hacerse mundialmente conocido por las ilustraciones dedicadas a Alicia en el País de las Maravillas fue uno de los más destacados caricaturistas de la revista "Punch".
Del mismo autor que la anterior encontré otra imágen que me resultó de lo mas curiosa, y es el motivo de este post.
"Lacing a Dandy" , George Cruikshank, 1819- Pub. Thomas Tegg
Mas allá de lo graciosa y ridícula que resulta la imágen, durante el período Regencia y hasta mediados del Siglo XIX, algunos caballeros utilizaron corsés como prenda de vestir interior. Tanto militares y civiles al practicar algunos deportes, los usaron para brindar soporte a su espalda. Algunos hombres corpulentos también se sirvieron de esta prenda para hacer que sus voluminosos cuerpos entraran en los entallados trajes a la moda.
Pero fueron los llamados "Dandys", quienes adoptaron el corsé como prenda intima de uso cotidiano para acentuar su silueta y lucir sus prendas entalladas, sin ningún reparo al momento de exhibirse socialmente.
Serie"Dandy's Toilette"
Fué por estas prácticas, el excesivo cuidado que ponían en su arreglo y las modificaciones que introdujeron en la silueta masculina, que sirvieron de objeto de burlas a través de muchas caricaturas que los ridiculizaban.A partir de mediados de siglo, mientras se acallaban los excesos de la moda de la época romántica, los hombres comenzarían a relegar el corsé a usos terapéuticos o médicos, y definitivamente se lo consideraría una prenda de vestimenta femenina.
Por entonces otros serían los nuevos objetos de interés y burla de los caricaturistas.
Fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/Caricatura
http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Lacing_a_dandy_1819.jpg
sábado, 8 de febrero de 2014
¿Que es un Dandy?
Un dandy o dandi es una persona muy refinada en el vestir, con grandes conocimientos de moda, proveniente de la burguesía, con una fuerte personalidad y poseedora de nuevos valores con la sobriedad o el uso los avances traídos por la Revolución Industrial, que terminaría convirtiéndose en un referente para su época. Utiliza el vestido como una manera de disidencia, es decir, se viste bien, con prendas buenas, pero nunca como los demás. Introduce elementos transgresores en su forma de vestir: Lord Byron vestido de turco; ningún inglés de inicios del siglo XIX vestía de ese modo. El dandismo es ponerse prendas que aún llamando la atención, mantengan un aire de elegancia, pero que a la vez destaquen.
La corriente asociada al dandy se denomina «dandismo», sin estar claro el origen de la palabra ni si su procedencia fue más literaria que real o al revés, pero nació en la sociedad inglesa y francesa de finales del siglo XVIII. Con posterioridad se iría expandiendo a otras naciones llevada por personas que habían residido en Londres y París. El dandismo se convirtió en un referente para la moda masculina, para los valores y para las costumbres de las sociedades europeas muy agitadas por las distintas revoluciones acaecidas entre los siglos XVIII, XIX y principios del XX.
Esta corriente fue contestataria con la sociedad de su época y con movimientos como el romanticismo del que pretendía separarse. Los seguidores del dandismo contribuyeron a crear la moda masculina actual, así como el concepto de celebridad, el de derechos de imagen y el de tribu urbana.
Caricatura de un club dandi en 1818.
El uso y abuso de prendas de cuello eran criticadas en su época,
pero fue una moda que contribuyeron a imponer.
El final de los dandis es discutido, como también lo es su propia existencia. Para académicos como Félix de Azúa, éste llega con la Guerra Franco-Prusiana y la Primera Guerra Mundial. Para autores como Page-Fort la figura del dandi volvió a surgir en el cine tras las dos guerras mundiales y puede considerarse que perdura de una forma u otra en nuestros días. Así mismo, las monografías existentes discuten si fue un movimiento meramente masculino o, por el contrario, debería mencionarse también a mujeres dandis.
Comparto este breve artículo traducido que encontré en http://www.janeausten.co.uk (recomendable sitio para interiorizarse con el período Regencia)Fue Beau Brummell un Dandy?
Es una creencia popular que un dandy de la Regencia era un horror empolvado y adornado, vestido de seda y amanerado. Nada podría estar más lejos de la verdad. El dandi original y más grande de todos - Beau Brummell -se habría retrocedido de horror de ser comparado con estas criaturas. A pesar de que tenía un sentido muy refinado(...), estas pretensiones eran sólo complementos a su razón de ser : su apariencia . Fue muy claro en que la ropa no debía llamar la atención, " nada demasiado apretado o demasiado de moda" , sentenció . Si las cabezas se volvían para mirar a un hombre por la calle, sería porque no estaba bien vestido. La máxima de Brummell era " lino fino y abundante" Nunca fue extravagante, sino viril y digno, y aunque no era alto, se esforzó por ser perfecto en todos los sentidos. Su toilette diaria tomaba más de dos horas e involucraba cepillarse los dientes, afeitarse, un lavado profundo y exfoliación del rostro; seguidamente cepillaba su cuerpo por todas partes con un cepillo duro y, finalmente, retoques retirando pelos restantes errantes con un par de pinzas . Se enorgullecía de no necesitar perfumes porque estaba muy limpio. La búsqueda de Brummell en la perfección al vestir le llevó a idear un estribo para ir montado de pie para que sus pantalones no se arruguen, pero es el cravat (o corbata) por lo que fué más famoso . Una historia relata que su valet salía de la habitación, con los brazos cargados de pañuelos de lino diciendo: "Estos son nuestros fracasos "- no es de extrañar que Brummell inspiró la tonada:
Mi corbata , por supuesto, constituye mi principal cuidado ,
de acuerdo a los parámetros de mi juramento de elegancia,
y no me cuesta, cada mañana, unas horas de frenesí,
para dar la impresión de estar arreglado a toda prisa.
Invariablemente vestido con un abrigo azul abotonado fuertemente a la cintura con las colas cortadas por encima de la rodilla, pantalones y chaleco de color de ante, acabados con la más blanca de las corbatas blancas y botas de Hesse del negro más negro cuyo brillo, se dijo, se extendía hasta las suelas y se mantenía tras salpicarse con la espuma del champán. Su única joyas eran sus botones de brillantes y un simple anillo de sello. Él decía de sí mismo : "No tengo otro talento que no sea para el vestir, mi genio está en el uso de la ropa. "
Fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/Dandi
http://www.janeausten.co.uk/beau-brummell-and-the-birth-of-regency-fashion
jueves, 6 de febrero de 2014
Quinta Reunión SVA Argentina - Recreación Tertulia Regencia
Sirva el posteo anterior de Preámbulo para presentar un
breve relato y algunas fotografías de la recreación realizada en Julio de 2011.
Fué mi primera reunión en la Sociedad, y mi
presentación a los amigos”porteños”, mis nervios se fueron disipando al
ingresar al salón de la residencia de Lady Victoria (nos llamaré por nuestros
avatares victorianos), y descubrir sonrisas con promesas de amabilidad y gestos
de camaradería.
La decoración del salón y el vestuario de los contertulios brindaban a la escena una atmósfera de ensueño, evocando a la perfección épocas pasadas.
Inmediatamente los caballeros presentes me invitaron a
unirme a su ingeniosa conversación que alternaba entre el arte y Casanova.
En ese momento se dio la oportunidad de
expresar a Lord Byron mi admiración por su talento y confesarme un seguidor de
su obra escrita, no sé si en muestra de agradecimiento por mis palabras o
porque la noche prometía vino y tabaco, se ofreció a enseñarnos a fumar en pipa.
Divina decadencia la suya a la que nos sedujo.
Luego
nos convocamos en torno a la mesa para disponernos a cenar, alternando sitios
entre damas y caballeros como indica la etiqueta. La conversación fluía entre
los platos y copas centellantes gracias a la encantadora compañía: toda una
alegría al descubrirlos tan fascinantes y talentosos.
La cordialidad y el humor en torno a la mesa,
el brillo del talento de los artistas y el disipado ambiente que se vivió en la terraza de fumadores hicieron de la casa de Lady Victoria,dieron paso al inicio de las actividades culturales como la entonación de melodías a
cargo de la anfitriona-soprano- que nos deleitó con arias, y duetos con el
Duque Frederick-tenor.
Recordemos
que durante esta época, la capacidad de cantar y tocar el piano o el violín
se convirtió en un atractivo social muy solicitado, particularmente en una
mujer. El piano y las clases de este instrumento tuvieron un auge importante.
De acuerdo a Amado Nervo “tener maestro de piano en México es algo
indispensable, algo que entra entre lo imprescindible en la vida”. Las
señoritas burguesas eran los personajes principales dentro del proceso de
aprendizaje de la música en el siglo XIX.
Hubo también lecturas
de poemas de Byron a la luz de las velas, debates de ideas mientras disfrutábamos
del chocolate y hasta una creación literaria colectiva.
A continuación comparto el “experimento literario” que desarrollamos en la sobremesa de la cena inspirado en una escultura que se encontraba en la estancia, del que participaron gran parte de los comensales, y al que luego me dedicaría a ilustrar.
El Dionisos de piedra observa…
“El Dionisos de piedra observa, solapado, la larga mesa. Criatura impía, refugia su mirada en los candelabros encendidos. Recuerda, con perversidad de tiempos antiguos, esas arcanas orgías en los helados y ventosos montes y bosques oscuros. Ahora, prisionero en el frío mármol, ya no es capaz de bailar esas danzas macabras, impías, ancestrales. Mira, observa malicioso, con desdén, a esos distinguidos comensales. Maldice cada bocado, descubre cada secreto; adivina, en el brillo de sus ojos, el inefable destino: “¡eterno girar de condenados!”
Las mortecinas llamas de las velas se reflejan en los cubiertos de plata, al golpear, tintinear en la vajilla. Y ahora llega el plato principal. Uno a uno, los comensales callan. En sus ojos opacos nace un mismo fulgor, a medida que sus cabezas giran hacia la puerta principal de la sala.
Rauda, la moza deposita los platos en la mesa: tiene cada uno su respectiva tapa, para proteger la comida del frío. Los comensales, unidos por una extraña complicidad, parecen no querer descubrir la fina plata que cubre sus alimentos. Se respira en el aire una cierta tensión cuya procedencia se desconoce. En un especie de ritual, en un estado de trance absoluto, levantan al unísono las tapas y, sorprendidos, al borde del horror, observan su cena: sus propias cabezas cortadas y sangrantes, que se yerguen sobre la porcelana, cual gárgolas ancestrales recubiertas de la sal de sus lágrimas dormidas. Mientras, su espíritu agoniza; mientras, sus entrañas se retuercen presas, cautiva.
Baco sonríe, y se mecen las viñas. Termina la historia, la oda y la poesía: los comensales muertos, la cena servida. “
Evocando relatos sobre lo que fueron las tertulias, y haciéndome una imagen para ilustrarlas, no me queda mas que felicitar a todos los que participamos de aquella reunión por la recreación que realizamos. Salvo algunas licencias y transgresiones, cumplimos con los aspectos culturales de la misma sobresalientemente. Y si bien la red está en continua construcción, como es el caso de este servidor que fue el primer evento de SVA en el que participó, formamos un circulo social al que todos pertenecemos por rango y condición (de elite suena petulante) todos fuimos “tan adecuados” y seguimos de maravillas el protocolo (Un guiño para miss Geogianna que nos alecciono sobre el protocolo en la mesa).
Podrán ver mas crónicas de este evento en:
http://www.sociedadaugusta.com/AUGUSTA/viewtopic.php?f=16&t=3473
¿Que es una Tertulia?
Como ya he comentado, la primera reunión como miembro de SVA a la que asistí fue a una recreación de una Tertulia ambientada en la época Regencia, lo que quizás pueda resultar una idea algo ecléctica al combinar una tradición tan hispana como el de estas reuniones, con el gusto por la vestimenta y la adopción de los avatares de la mayoría de los contertulios con una inspiración británica. Lo cierto es que llámese Tertulias, Salons Franceses, Literary circles ingleses, o las posteriores Schubertiades, las características principales de estas reuniones fueron similares y brindaron el ámbito propicio para la divulgación de las nuevas ideas y gustos artísticos de la nueva Sociedad burguesa.
Dos espacios de vida social se hallaban consolidados en el siglo XIX: el espacio privado de los salones y el espacio público de los teatros.
El ambiente de los salones era un espacio donde familias de abolengo hacían reuniones, tertulias literarias, conciertos pequeños y noches de baile en las que todo debía ser “gracioso, elegante y esplendido”. García Cubas en sus memorias describe el ambiente de los salones diciendo: “...a la casa que voy a conducirte es de las principales de la ciudad y se halla situada en una calle céntrica. La familia que habita se distingue por su trato fino y esmerada educación, de abolengo transmitida”. Las mejores familias de la sociedad burguesa hacían este tipo de reuniones en las que la música era imprescindible; no podía estar ausente en las fiestas y conmemoraciones.
Una tertulia era una reunión informal y periódica de gente interesada en un tema o en una rama concreta del arte, la ciencia o la filosofía, para debatir e informarse o compartir y contrastar ideas y opiniones.
Era una costumbre de origen español y se mantuvo arraigada hasta mediados del siglo XX en sus colonias independizadas. A los asistentes se los llamaba «contertulios» o «tertulianos», y solían incluir a personas del ámbito intelectual.
En la columna “La Historia en Foco” de Felipe Pigna, publicada en la Revista Viva de Diario Clarín de Argentina, en el artículo “Censura en Carnaval”, si bien retoma principalmente los bailes de los negros y los festejos de esa fiesta pagana que escandalizaban a la sociedad Porteña del último cuarto del siglo XVIII, trata también el tema de las tertulias, y cito:
…”la imitación de hábitos de una ciudad cortesana hizo que se adoptara la costumbre de organizar reuniones periódicas en las casas de las familias más ricas, como forma de sociabilidad de elite y de ostentación de prestigio ante sus pares. Aunque es habitual que hoy se las recuerde como “tertulias”, en realidad este nombre se aplicaba a un tipo en particular.
Las tertulias eran reuniones, generalmente semanales, en principio convocadas con una función cultural como la lectura o declamación de textos, interpretación de piezas musicales, las conversaciones sobre temas artísticos, científicos o de un interés especial para sus participantes, Pero también se realizaban saraos, reuniones en casas de vecinos, que no tenían otra finalidad que la diversión, el baile, música y conversación.
Las tertulias servían de medida del prestigio de cada familia. Las más encumbradas recibían a las máximas autoridades- el virrey en Buenos Aires, los gobernadores en las capitales correspondientes, los obispos o principales miembros del clero de cada ciudad, los miembros del cabildo- y a ellas aspiraban a integrarse los que deseaban “pertenecer” al círculo de la elite local.
Para hacerlo era necesario ser ya contertulio habitual-es decir, pertenecer a la red de vinculaciones familiares y sociales de ese círculo- o concurrir con quien ya lo era. Por supuesto que ningún contertulio se atrevía a llevar consigo a personas que no se considerasen “adecuadas” por su rango o condición, en un protocolo o escrito pero puntillosamente respetado.”
Schubertiade (1868 ) , dibujo de Moritz von Schwind
Dos espacios de vida social se hallaban consolidados en el siglo XIX: el espacio privado de los salones y el espacio público de los teatros.
El ambiente de los salones era un espacio donde familias de abolengo hacían reuniones, tertulias literarias, conciertos pequeños y noches de baile en las que todo debía ser “gracioso, elegante y esplendido”. García Cubas en sus memorias describe el ambiente de los salones diciendo: “...a la casa que voy a conducirte es de las principales de la ciudad y se halla situada en una calle céntrica. La familia que habita se distingue por su trato fino y esmerada educación, de abolengo transmitida”. Las mejores familias de la sociedad burguesa hacían este tipo de reuniones en las que la música era imprescindible; no podía estar ausente en las fiestas y conmemoraciones.
El Himno Nacional en la sala de Mariquita Sánchez de Thompson, óleo sobre tela de Pedro Subercaseaux (1880-1956)
Era una costumbre de origen español y se mantuvo arraigada hasta mediados del siglo XX en sus colonias independizadas. A los asistentes se los llamaba «contertulios» o «tertulianos», y solían incluir a personas del ámbito intelectual.
Tertulia en Santiago (1840)
En la columna “La Historia en Foco” de Felipe Pigna, publicada en la Revista Viva de Diario Clarín de Argentina, en el artículo “Censura en Carnaval”, si bien retoma principalmente los bailes de los negros y los festejos de esa fiesta pagana que escandalizaban a la sociedad Porteña del último cuarto del siglo XVIII, trata también el tema de las tertulias, y cito:
…”la imitación de hábitos de una ciudad cortesana hizo que se adoptara la costumbre de organizar reuniones periódicas en las casas de las familias más ricas, como forma de sociabilidad de elite y de ostentación de prestigio ante sus pares. Aunque es habitual que hoy se las recuerde como “tertulias”, en realidad este nombre se aplicaba a un tipo en particular.
Las tertulias eran reuniones, generalmente semanales, en principio convocadas con una función cultural como la lectura o declamación de textos, interpretación de piezas musicales, las conversaciones sobre temas artísticos, científicos o de un interés especial para sus participantes, Pero también se realizaban saraos, reuniones en casas de vecinos, que no tenían otra finalidad que la diversión, el baile, música y conversación.
Las tertulias servían de medida del prestigio de cada familia. Las más encumbradas recibían a las máximas autoridades- el virrey en Buenos Aires, los gobernadores en las capitales correspondientes, los obispos o principales miembros del clero de cada ciudad, los miembros del cabildo- y a ellas aspiraban a integrarse los que deseaban “pertenecer” al círculo de la elite local.
Para hacerlo era necesario ser ya contertulio habitual-es decir, pertenecer a la red de vinculaciones familiares y sociales de ese círculo- o concurrir con quien ya lo era. Por supuesto que ningún contertulio se atrevía a llevar consigo a personas que no se considerasen “adecuadas” por su rango o condición, en un protocolo o escrito pero puntillosamente respetado.”
miércoles, 5 de febrero de 2014
Atuendo masculino estilo Regencia
La primera prenda confeccionada para Mr. D.H.Grantham (Por entonces Sir Marmaduke) corresponde a la recreación del período Regencia, para el que realizamos una Tertulia en julio de 2011. Como ya he comentado tomé como modelo una caricatura de George "Beau" Brummell, acuarela de Richard Dighton (1805).
Atuendo Regencia (inspirado en Beau Brummell)
La camisa, pantalón y el chaleco los realicé a partir de patrones adaptados de imágenes que encontré en la web. Para la camisa usé batista blanca. No significó un gran desafío pues se realiza a partir de una serie de piezas rectangulares muy simples y conseguí un excelente instructivo para confeccionarla.
Modelo de camisa
Como no era la primera vez que confeccionaba un pantalón, la complejidad de los breeches o britches radicó en cómo solucionar la parte frontal, por suerte encontré unas excelentes fotografías con gran detalle que lo demostraban. Solían fabricarse en pana o en tela asargada, pero opté por una gabardina blanca (si salía mal no sería tan trágico el sacrificio).
Para el chaleco también usé fotografías para realizar los patrones, y opté por un genero tipo brocado, con detalles ornamentales con inspiración floral y damasco (una buena opción, que luego me sugeriría Sir Patrick, otro miembro de SVA, era la tela de tapicería, que es de mejor calidad que la que yo emplee).
Para la Chaqueta Miss Dashwood y Sir Patrick, ambos miembros de SVA, me facilitaron patrones que fueron de gran ayuda, ya que el corte de mangas y el armado de espalda son completamente diferentes a la sastrería masculina actual. Ni hablar lo difícil que me hubiera resultado solucionar ese cuello alzado, que resultó ser mucho más simple de lo que había imaginado.
Nunca había realizado correctamente una prenda forrada y además era mi primer atuendo, por lo que los consejos brindados por Miss Dashwood y Sir Patrick fueron de gran ayuda, además de las hermosas tardes de costura que compartimos por aquellos días.
Finalmente llegaría la esperada Tertulia, la hora de lucir el atuendo y hacer honor a “Beau”, con el complemento de un par de botas negras de montar, una galera, guantes blancos y un cravat blanco confeccionado con el mismo género de la camisa.
Finalmente llegaría la esperada Tertulia, la hora de lucir el atuendo y hacer honor a “Beau”, con el complemento de un par de botas negras de montar, una galera, guantes blancos y un cravat blanco confeccionado con el mismo género de la camisa.
Posteriormente, para asistir a la Recreación del Día de San Martín de Tours 2012, como era un clima más cálido y se trataba de un desfile, cambié las botas por zapatos y spats altos.
Junto a Doña Mariana
Este mismo posteo lo he compartido en el hilo correspondiente de la SVA:
http://www.sociedadaugusta.com/AUGUSTA/viewtopic.php?f=15&t=3955
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