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martes, 1 de junio de 2021

Caballeros en acción: La moda del ocio desde 1860

En el siglo XIX comienza a desarrollarse el turismo, los centros de veraneo y las actividades recreativas relacionadas con el ocio, esto tuvo un gran impacto en la sociedad y, por lo tanto, en la moda.

A medida que la sobriedad y la uniformidad de los tonos oscuros se apoderaban del traje masculino, la ropa para el tiempo de ocio se hizo mas llamativa y reveladora.

Para el ocio y las actividades al aire libre de verano se populariza el uso de prendas de colores claros o blanco, y pasa a ser un símbolo del hombre que no trabaja con las manos. 

"La edad de la Inocencia", 1993. 
Diseño de vestuario ambientado en la década de 1870, a cargo de Gabriella Pescucci. 

Las prendas se adaptaron a la práctica del ejercicio saludable con materiales elásticos como el punto (tejido).

Lawn tennis, 1887. Litografía de Louis Prang & Co. 

Los vendedores de telas y camisas confeccionadas comenzaron a interesarse por la ropa para actividades deportivas como el críquet, remo, montañismo y golf.

Firmas francesas o británicas como Aquascutum y Burberry fabricaban sargas de algodón impermeabilizadas apropiadas para caza, tiro y pesca. En 1879, Thomas Burberry inventa el algodón de gabardina, un tejido transpirable, impermeable y resistente que revoluciona las prendas para la lluvia, hasta entonces pesadas e incómodas. El algodón de gabardina se patenta en 1888.

Los clubes deportivos reunieron empresarios, militares, artistas y escritores en busca de un cuerpo sano en una mente sana. J.M.Barrie , autor de Peter Pan, incluso fundó su propio equipo de críquet en 1887.

El Blanco se impuso para el tenis y el críquet a finales de la década de 1860. El traje se compone de una chaqueta liviana de lino (llamada blazer), pantalón, camisa de algodón y gorra.

Atuendos eduardianos de tenis con bolsillo de parche, plastrón o sobrepuesto, cerca de 1900.

Las casacas o chaquetas se mantienen a la moda, pero surgen nuevas versiones más cortas, que se distinguen del saco por una costura de la cintura. Son de cierre alto, generalmente solo se cerraban con el botón superior, son rectas o no tan entalladas a la cintura, se acorta su largo y redondean abajo. Este tipo de chaqueta pasa a ser de uso tanto para las actividades de la vida diaria, para el ocio como picnics y paseos, y para actividades deportivas, como caza, tiro y montar, variando en sus tejidos, colores e incluso estampados.

Vestuario de "La edad de la Inocencia", ambientado en la década de 1870, Diseño Gabriella Pescucci,1993. 
Traje de lana a cuadros, 1860-1870

Los ternos o trajes de tres piezas que consisten en un saco abotonado con chaleco y pantalones a juego, llamados ditto suits,  crecen en popularidad al finalizar el siglo.

Traje de lana, 1865-1870, Met Museum

Las piernas de los pantalones se vuelven mas anchas y la bragueta recta con botonadura oculta reemplaza definitivamente al alzapón en los pantalones.

El cravat y las corbatas anudadas con nudo de lazo dan paso a la pajarita o corbata de moño, y al plastrón o lazo Ascot .

Ya compartí fotos del vestuario de la película La edad de la inocencia, pero otro diseño de vestuario que refleja maravillosamente la ropa de ocio de fines de siglo XIX es A Room with a view ( en Argentina llamada Un amor en Florencia) de 1985, diseñado por Jenny Beavan y John Bright.

"Un amor en Florencia", 1985. 
Diseño de vestuario ambientado cerca de 1900, a cargo de Jenny Beavan y John Bright.

Enamorado como estoy de estas dos películas y desde el momento que las ví necesitaba un traje de paseo blanco, porque si: D.H. Grantham no es precisamente un hombre que trabaje con las manos.

Inspirado en el vestuario de Newland Archer y un traje de 1865-1970 conservado en el Met, me decidí a diseñar y confeccionar mi traje claro para los paseos de verano.

Cuando emprendí el proyecto estábamos en Fase 1 de aislamiento por la pandemia de Covid-19 (que hubiera deseado me encuentre con algún atuendo del renacimiento italiano, y posiblemente en Florencia, para pasar la cuarentena relatando historias como en el Decamerón, pero me encontró en mi departamento y realizando teletrabajo) por lo que me dispuse a trabajar con materiales que tenía en casa: una gabardina de algodón muy clara.

Utilicé como base para el trazado de patrones un chaqué de "The cutter's Practical Guide"y, basándome en la inspiración del traje del Met, modifiqué los puños, acorté el largo disminuí la curva del pecho y lo hice un poco mas recto para que no se entalle tanto, pero mantuve la costura en en la cintura.

Patrón base para chaqué, The cutter's Practical Guide.

De acuerdo a la inspiración, le realicé ribetes de bies color caqui, y encontré unos botones de hueso con engarce metálico dorado que me encantaron para este atuendo.

Por ser un traje de verano decidí no hacerle chaleco, para tener menos capas de ropa, por lo que se me ocurrió bordar tiradores, detalle que se revelaría al abrirse la casaca. Inspirándome en varios modelos que fui recolectando. 

Inspitación para los tiradores bordados

Utilicé una tela de raso azul noche como base para realizar el bordado. Luego tuve que entretelar, para darle la rigidez suficiente a la tela para brindar soporte a su función de tiradores.


Para sujetarlos al pantalón le hice teminaciones en cuero color suela, que se prenden con botones en la cintura.

Confeccioné pantalones al tono con cintura alta, bragueta al centro, bolsillos a los lados y botamanga doblada.

La camisa, que la había realizado anteriormente para otro atuendo, es de batista blanca, con pechera tableada, para usarse con cuello desmontable tipo Murrayhill (fotos del atuendo) o Hamilton (estilo de cuello que uso en las fotos de la recreación).

El atuendo se completa con spats caqui, pajarita en tonos caqui y beige, y un sombrero de paja toquilla con una cinta caqui decorativa tableada  (estilo Panamá) ,modelo originario de Ecuador, que fué popularizado mundialmente por el presidente de los Estados Unidos de Norteaméica, Theodore Roosevelt en su visita a Panamá en el año 1906.


Si bien aún no he tenido oportunidad de usarlo en un evento de recreación, junto a Madame Skoczynska aprovechamos  nuestra estadía en Tigre, para salir a pasear por la costanera y el Museo de Arte de Tigre, intentando revivir un paseo por la ribera a fines del siglo XIX.

sábado, 14 de diciembre de 2019

Una Noche en la Ópera

Por iniciativa de la adorable Señora Victoria, el grupo de Ladies & Gentlemen decidió asistir en grupo a presenciar una Ópera en el máximo coliseo argentino, me refiero al Teatro Colón.

El programa no podía resultar mas prometedor: Les contes d'Hoffmann de Jacques Offenbach con ropa de gala Eduardiana.
Era prácticamente como viajar a la belle epoque porteña, el tiempo del mayor esplendor de nuestro país.

Cuando surgió la idea yo estaba con ciertos problemas en mi cabeza que me impidieron tomar la decisión de asistir: la organización del evento del décimo aniversario de la Sociedad Victoriana Augusta y mi viaje a París. 
Acercándonos a la fecha de la función, y disponiendo de tiempo para viajar a Buenos Aires, me uní al grupo aunque en otras ubicaciones, puesto que ya no quedaban en paraiso para compartir con el resto del grupo.
Así es que junto con el señor Sebastián (Lord Byron en otras entradas), quien también es miembro de SVA Argentina y Ladies & Gentlemen, decidimos comprar tertulia, pues ya no quedaban muchas ubicaciones disponibles.

Encantado por la idea de desempolvar mi frac, poco tuve que hacer en materia de preparativos de costura, así es que dedique los días previos a la confección de un vestido eduardiano de gala para Madame Skoczynska, quien además sería mi anfitriona en Buenos Aires , brindándome hospedaje.
Tras mi llegada ella se dedicó realizar ornamentos florales y apliques al vestido, mientras yo le confeccioné un "Ridículo".


El sábado 7 de diciembre, llegando a las 19 horas, tomamos nuestro coche rumbo al Colón.
Minutos antes de la función nos reunimos en las puertas del Teatro, y desde allí todo fué 
sorpresa y magia.


Los asistentes estaban perfectos en sus trajes eduardianos, y desde nuestras ubicaciones distantes cruzábamos saludos mientras las luces seguían iluminando la sala y la magnífica cúpula pintada por Soldi.



Pero al apagarse las luces y correrse el telón no solo la música de Offenbach llenaba de magia cada rincón, también la puesta en escena del genio de Eugenio Zanetti nos transportaba a otro universo desbordante de belleza.
Resultado de imagen para los cuentos de hoffmann teatro colon

Finalizó la función y permanecimos en la sala hasta quedar solos, como fantasmas del pasado, recorriendo los pasillos y palcos vacíos, hasta llegar a la calle.



Una vez fuera del teatro improvisamos un fallido intento de cena, para terminar retirándonos a comer una pizza al mejor estilo after 2020, junto a Sebastián y Ana (ya despojados de sus tratos de Don y Madame)... Aunque reinaba la noche, el sueño había terminado al abandonar "El Colón".

"Belle nuit, ô nuit d’amour
Souris à nos ivresses
Nuit plus douce que le jour
Ô,belle nuit d’amour!

Le temps fuit et sans retour
Emporte nos tendresses
Loin de cet heureux séjour
Le temps fuit sans retour." *(1)


Notas:
*(1) ¡Bella noche, o noche de amor!
Sonríe a nuestras locuras,
Noche más dulce que el día,
¡Oh, bella noche de amor!
 
El tiempo pasa sin volver…
Llevándose nuestros sentimientos
Lejos de este feliz lugar.
El tiempo pasa sin volver.




sábado, 16 de noviembre de 2019

Breeches Regencia

Hoy les presento dos prendas que realicé este año para dos eventos diferentes, pero que formaban parte de un atuendo regencia. La diferencia entre ambos atuendos es que uno debía servir para el día o paseo, y el otro para un baile o gala.
Se trata de Breeches, en español sería algo así como "calzones" pero no se trata de la prenda  que actualmente se considera ropa interior, sino del antepasado directo de los pantalones actuales.
Es una prenda de vestir masculina que cubre el cuerpo desde la cintura hacia abajo, con coberturas separadas para cada pierna, que generalmente se extienden hasta debajo de la rodilla, aunque en algunos casos llegan a los tobillos. Normalmente se ajustaban a la pierna ya sea por botones, un cordón, o por una o más correas y hebillas o broches. 
Ilustraciones de "Costume Parisien"

Formaron parte del vestidor estándar masculino en occidente, dejado de usarse a mediados del siglo XIX en favor de los pantalones o prendas deportivas similares, como las usadas en equitación o esgrima, y perpetuándose como prenda de vestir de niños hasta mediados del siglo XX.
Uno de los principales motivos de que el uso de esta prenda decaiga se debe a que durante la Revolución Francesa, los Breeches ("culottes" en francés) fueron vistos como un símbolo de la nobleza. Los revolucionarios de clase baja se hicieron conocidos como sans-culottes ("sin calzones").
El Culotte , traje de la década de 1770, de la exhibición "Reigning Men: Fashion in Menswear, 1715–2015" (LACMA-Los Angeles County Museum of Art - MAAS Centre for Fashion)- 
"Sans-culotte", pintura de Louis Leopold Boilly 


Los Riding breeches o pantalones de montar fueron creados específicamente para actividades ecuestres, facilitando el movimiento y brindando mas comodidad al jinete. 

Retrato ecuestre del Príncipe Henry, Duque de Cumberland y Strathearn - David Morier,1765
Napoleón cruzando los Alpes - Bernard,Jacques-Louis David, 1801

Tradicionalmente eran ajustados en las piernas y se extendían hasta a la mitad de la pantorrilla donde se sujetaban con hebillas o cordones, y tenían una pronunciada abertura abotonada a través de los muslos que permitía la libertad de movimiento para el jinete. Antes de la invención del fly front (frente de bragueta que conocemos ahora abotonado o con cremallera), se usaban unas solapas abotonadas que cubrían la parte frontal. 
Calzones de seda - siglo XVIII - parte de un traje de novio. 
De la colección Ham House, Surrey. Imagen @National Trust.


Se usaron como traje de noche hasta la década de 1810 con abrigos de cola, y durante el día hasta la década de 1830, y aún un poco mas como traje de corte.

Los breeches aún se usan como parte de la librea, uniforme compuesto por una levita con chaleco, breeches cortos hasta la rodilla, y medias; actualmente lo emplean mayordomos y otros criados en ciertos actos oficiales y para ocasiones especiales en varias cortes europeas. 
Pajes y Cocheros con Librea y breeches, Prinsjesdag, Países Bajos, 2018.

Me basé en unos patrones que encontré, y en una ilustración de la que me gustó mucho el bordado en el frente de la prendedura.

Patrones e Ilustración de "Costume Parisien", 1810

Realizando algunas modificaciones de medidas y ajuste, realicé primero los breeches largos, parecidos a un pantalón.
Para ello elegí una tela de algodón de un tono entre beige y marrón claro, casi un color piel, que junto al blanco, era de los colores mas usados para esta prenda durante la Regencia.

Detalles de la prenda que realicé: 
bordado con cordón y solapas de prendedura

Para este atuendo realicé un chaleco de una tela imitación brocado color rosa con motivos florales, espalda de algodón con fuelle y cintas para ajustar por detrás. 

Tanto en cuello, bolsillos sastre y bordes, le hice un bordado con hilo dorado (tipo cola de rata) con un diseño inspirado en la moda del Imperio francés.

El atuendo se completó con el Froc Coat Regencia color Gris: la primer prenda recreacionista que confeccioné.


Tuve oportunidad de lucir el atuendo completo en la charla para reflexionar sobre la vestimenta utilizada en el período Independentista entre 1780 y 1825, a partir de nuestra experiencia como recreacionistas, realizada en el Museo Nacional de la Historia del Traje en la Ciudad de Buenos Aires, de la que ya hablé anteriormente.



Para el evento anual, y por otro lado celebración del décimo aniversario de la Sociedad Victoriana Augusta Argentina, opté por usar un atuendo Regencia, y como se trataba de un Baile de Gala, confeccioné unos elegantes breeches, realizados en Moiré de seda blanco (muaré en español).


El moiré es​ un tipo particular de textil, tradicionalmente de seda (aunque hay también de algodón o fibra sintética), que posee una apariencia ondeante o fluctuante, gracias a los patrones geométricos formados por la estructura misma del tejido.
Moiré de seda

Al ser un textil delicado y blanco, decidí forrar el interior con raso blanco para evitar que trasluciera. La solapas internas de la bragueta también las realicé en raso blanco. Todos los botones están forrados con Moiré, y le agregué bordados con cordón blanco similares a los anteriores, pero con mas detalles.

Además de los detalles de bordado y botones forrados en el frente, agregué un bolsillo para el reloj, una apertura lateral con abotonadura y correas con hebillas color cobre para ajustar en la pierna, por encima de la pantorrilla, y en la espalda a la altura de la cintura.

El atuendo se completó con el chaleco rosa y el froc coat Gris, al igual que el anterior.

Ambos atuendos fueron complementados por un fob que realicé con furnituras como cadenas y engarces plateados, perlas artificiales, canutillos peltre y un medallón al que le pinté un retrato miniatura de un caballero con un perro.

Como comenté anteriormente tuve oportunidad de lucir este atuendo en el Baile en el que se celebró el décimo aniversario de la Sociedad Victoriana Augusta Argentina, realizado el 17 de noviembre, en un salón en el barrio porteño de San Telmo.


martes, 9 de julio de 2019

Charla en el Museo de la Historia del Traje



Una hermosa actividad la que compartimos días antes de un nuevo aniversario de la Independencia de nuestro país, Argentina, en el Museo Nacional de la Historia del Traje en la Ciudad de Buenos Aires, donde nos convocaron para brindar una charla para reflexionar sobre la vestimenta utilizada en el período Independentista entre 1780 y 1825, a partir de nuestra experiencia como recreacionistas.

Flyer difundido por el Museo de Historia del traje en las redes como comunicación del evento 

En el marco de la charla denominada "Mitos y Verdades sobre el 9 de Julio de 1816, por la Sociedad Victoriana Augusta Argentina", realizada el día Sábado 6 de Julio a las 16:00 hs, y luego de una breve presentación de nuestra Asociación Cultural y explicar acerca de que se trata la recreación histórica, expusimos una síntesis de nuestros estudios e investigaciones sobre la moda de ese período, desmitificando conceptos erróneos arraigados en la sociedad a partir de imágenes propuestas por libros y revistas destinadas a un publico infanto-juvenil acerca de las prendas que usaban damas y caballeros de esa época. Aun en actos escolares se continúa representando incoherentemente a las "damas antiguas" con crinolinas y grandes peinetones, elementos de modas posteriones al período que se pretende presentar(la crinolina de mediados de siglo XIX y los peinetones propios de la moda rioplatense de la época de la Confederación).


Mediante nuestra recreación de la moda y una presentación compuesta de gráficos conceptuales, líneas de tiempo, citas de textos testimoniales de la época  y fotografías de litografías y grabados de la época, intentamos dar una imágen históricamente correcta a la concurrencia acerca de la moda Regencia/Imperio que se usaba durante ese período, y los tintes locales que se manifestaban tales como el rebozo femenino (mantilla con la que se envolvían las damas sobre la cabeza, sin una peineta),el traje negro de Iglesia de clara influencia hispana, la aparición del pantalón masculino contra los calzones propios de la moda colonial, y el rol que cumplía la vestimenta para los diferentes actores sociales.


Compartimos citas , por ejemplo, sobre Belgrano, y el cuidado que daba a su atuendo, digno de un Dandy:

"El General Belgrano hacía ostentación de costumbres e ideas enteramente republicanas... vestía como un subalterno, y el ajuar de su caballo no se diferenciaba de otro cualquiera. Cuando en el año 16 volvió al ejercito luego de su viaje a Londres había variado; vino decidido por la forma monárquica, sus maneras eran algo aristocráticas, y vestía como un elegante de París o Londres." -Según relata el General José María Paz en sus "Memorias"- "En los años 1812, 13 y 14, el general Belgrano vestía del modo mas sencillo, hasta la montura de su caballo rozaba la mezquindad. Cuando Volvió de Europa, en 1816, era todo lo contrario, pues aunque vestía sin relumbres, de que no gustaba generalmente, era con un esmero no menor del que pone en su tocador el elegante mas refinado, sin descuidar la perfumería."(*1)

Y también observaciones de viajeros, como John Barber Beaumont (*2) o del francés Alcides d'Orbigny, llegado a Buenos Aires en 1827, dando testimonio de las nuevas tendencias de la época en lo que a indumentaria se refiere:

"Los sastres y las modistas son todos ingleses o franceses. Sobre todo, lo son los trajes para ambos sexos, y siempre al mismo gusto, con algunos meses de atrazo, porque al menos necesitan el tiempo necesario para la travesía". (*3)

En un sentido mas amplio se habló sobre costumbres de la vida cotidiana, las tertulias y saraos como espacios sociales, el rol de la mujer durante esa época y como todas esto se reflejó en la vestimenta.


Al finalizar la charla muchos de los asistentes se nos acercaron para ahondar mas sobre algún tema, exponer algunas preguntas mas y sobre todo felicitarnos por la labor de dar a conocer nuestra historia a partir de la recreación, sin una gran motivación para seguir adelante con esta tarea que emprendimos desde Augusta Argentina hace ya una década.


(*1) Cita de Gral. PAZ, José María. "Memorias", extraída del libro "Que tenían puesto. La moda en la Historia Argentina" de BALMACEDA, Daniel, Editorial Sudamericana, 2018. 
(*2) BEAUMONT, John Barber. "Travels in Buenos Ayres, and the adjacent provinces of the Río de la Plata", London, James Ridgway, 1828.
(*3) D'ORBIGNY, Alcides. "Voyage pittoresque dans les deux Ameriques", publicado en París en 1836.



viernes, 4 de agosto de 2017

La Divisa Punzó

De acuerdo a lo programado por los miembros de la Sociedad Victoriana Augusta este año recrearemos el romanticismo y su moda. Una de las opciones es reunirnos con grupos de recreación militar y participar de la recreación de una batalla, para luego dar paso a las actividades sociales que siempre nos reúnen. 


Estos grupos de recreacionistas militares representan periódicamente las batallas entre federales y unitarios, bandos que representaban las ideologías que se disputaban el poder en nuestra nación por esos años. 

Museo Beccar Varela Quinta Los Ombúes 29 de Julio 2017: 
Recreación Histórica Unitarios y Federales evocando el Combate de Sauce Grande. 
Tercio de Cantabros Montañeses de Buenos Ayres (ACICURHA), 
junto a miembros de las agrupaciones "Húsares de Quilmes", 
"Corsarios del Plata" y "Escuadrón de Caballería Histórica".

La Argentina surgió como estado independiente de hecho el 25 de mayo de 1810 con el nombre de Provincias Unidas del Río de la Plata.



A partir de principios de 1814 se formó un inorgánico Partido Federal, que —al año siguiente— intentó organizarse con el nombre de Unión de los Pueblos Libres a través del Congreso de Oriente: una parte de las Provincias Unidas adoptó la forma federal de gobierno, enfrentado al unitarismo del gobierno central, iniciándose las guerras civiles argentinas.



En 1816, el gobierno central y las provincias declararon oficialmente la independencia en el Congreso de Tucumán.

En 1820, tras la disolución del Congreso Nacional y del gobierno central, cada provincia pasó a gobernarse por sí misma, hasta 1824, con la reunión de un nuevo Congreso Nacional. Luego se iniciaría el proceso de formación de un nuevo gobierno central, dirigido por el presidente Bernardino Rivadavia, pero las negociaciones de éste con el Imperio de Brasil y su apoyo al unitarismo en la renacida guerra civil causó un descontento generalizado tanto en la capital como en las provincias interiores, que resultó en una nueva disolución del gobierno central y el Congreso. Durante varios años tuvo lugar una nueva guerra civil, tras la cual el Partido Federal logró controlar todos los gobiernos provinciales.

Bandera de la Confederación Argentina (1831-1861)
De la bandera de la Independencia se reemplazaron las dos franjas celestes 
-color usado por los unitarios- por azul pizarra, 
el sol dorado por uno rojo, y se agrega en cada ángulo un gorro federal.


Entre 1835 y 1852 el conjunto de catorce provincias argentinas utilizaron la denominación Confederación Argentina para sus relaciones internacionales, reconociéndose como parte de un estado, pero sin instituciones políticas ni legales en común. El uso de este nombre se generalizó a partir del inicio del segundo mandato de Juan Manuel de Rosas como gobernador de la Provincia de Buenos Aires, reuniendo por voluntad de las demás provincias el cargo de encargado de las relaciones exteriores y la guerra de la Confederación.


Mapa de la Confederación y algunos países limítrofes hacia el año 1846.


Durante todo el período se vivió de hecho una guerra civil dentro de las fronteras de la actual Argentina, generada por los exiliados políticos del Partido Unitario desde el Uruguay, Chile y Bolivia, en lucha casi permanente para recobrar el poder.

Batalla de Caseros – 3 de Febrero de 1852

Como consecuencia de la derrota de Rosas en la Batalla de Caseros, ocurrida en 1852, se inició un proceso de institucionalización del país, que conservó el nombre de Confederación Argentina: se sancionó la Constitución Argentina de 1853 y se formó un gobierno y un Poder Ejecutivo, estableciéndose un régimen federal de gobierno, aunque Buenos Aires se negó a participar debido a que su élite comercial no aceptaba el gobierno nacional en manos de un líder federal del interior, ni una Constitución que obligara a repartir con las provincias los recursos aduaneros, que hasta entonces detentaba solamente la ciudad de Buenos Aires.

En 1861, tras los gobiernos federales de Urquiza, Derqui y Pedernera, Se reincorpora la provincia de Buenos Aires, y la confederación argentina se disuelve cambiando su nombre a “Nación Argentina”, marcando el fin del federalismo y dando paso a un período dominado por los líderes unitarios y porteñistas, encabezado por el presidente Mitre.

Algo extenso el resumen histórico del período, pero sirva de introducción para hablar de esta época y como se vio reflejado en la sociedad y la moda.
La confederación bajo el régimen Rosista establece un uniforme punzó para generar espíritu de cuerpo y promover un sentimiento de pertenencia entre todos los patriotas federales, tanto soldados como civiles, exaltando el poder de Rosas, relegando a los unitarios y modelando una “familia federal”.
"Tertulia Porteña" (Pellegrini-1831)
"Señoras por la Mañana" (Moulin-1833). "Señora en Traje de Invierno" (Onslow-1830)
"Payada en una pulpería" (Morel- 1840)

Al respecto, dice Regina Root, en el libro “Vestir la Nación”(Edhasa, 2014):

“Bajo el régimen de Rosas los ciudadanos respetuosos de la ley llevaban divisas y chalecos punzó. Se evitaba el azul cielo, el color de la independencia y símbolo reconocido de la adhesión al unitarismo. Las mujeres incorporaban matices rojo y rosa a su vestuario: desde cintas para el pelo hasta rosas bordadas que adornaban los vestidos elegantes. Con la expectativa de evitar la vergüenza y el arresto, muchos unitarios dejaron de usar el celeste por completo y se volcaron aparentemente al verde, el color de la esperanza. Sin embargo, también este color se tornó peligrosamente sospechoso, y los soldados de la Confederación llegaban incluso a destruir los objetos verdes en las casas de los unitarios.”

"Soldado de Rosas" (Auguste Raymond Quinsac Monvoisin- 1842)

En la obra “El matadero” de Esteban Echeverría (escrito entre 1838-1840, y publicado en 1874) se revela el papel crítico atribuido a la moda en la construcción del consenso luego de la independencia: un grupo de federales, identifican a un joven, debido a su estilo de vestir y montar, como unitario tras haber violado todos los códigos vestimentarios a fin de expresar su disenso (la omisión del uso de la divisa punzó, la banda negra en señal de luto por doña Encarnación Ezcurra, fallecida esposa de Rosas, y el uso la barba en forma de pera o candado recordando la “U” de unitario), el joven no tarda en verse sometido a la fuerza. Por medio de descripciones contrastantes de vestimenta, Echeverría lanza la más fuerte de las acusaciones contra los métodos brutales utilizados por los simpatizantes federales para silenciar a la oposición.


Surge, por entonces, uno de los objetos más emblemáticos de la historia argentina y particularmente de la confederación: la Divisa Punzó. Se trata de un distintivo político, que consiste en una cinta de color rojo que podía contener leyendas alusivas, utilizado por los federales aproximadamente entre los años 1832 y 1850, impuesta por el Caudillo Juan Manuel de Rosas.
Tres Retratos de Juan Manuel de Rosas

El color rojo punzó es la deformación de "rouge ponceau" (es decir: rojo amapola silvestre), un matiz de rojo fuerte, intenso, vivo, utilizado en Francia en la moda de las primeras décadas del siglo XIX. Entre los partidarios del Partido Federal el color rojo punzó era un signo de lo popular ya que en las Provincias Unidas del Río de la Plata y luego en su continuidad jurídica : el Estado denominado Confederación Argentina era bastante fácil de obtener a partir de la sangre de los abundantes ganados (especialmente vacunos).
Divisas punzó


Su primer uso masivo data del año 1831, cuando fue utilizada en el desfile militar del 17 de marzo por todo el ejército federal. Entre la población civil, su uso se impuso a partir del Tedeum en la Catedral de Buenos Aires el 27 de enero de 1832. 
Retrato de Martín Iraola Esnaola y su nieto (Fernando Garcia del Molino- 1840)
Retrato de joven caballero (Fernando Garcia del Molino- c. 1840)
Juan Moreno (Fernando García del Molino-1848)

Su uso fue convertido por Rosas en obligatorio para no ser considerado traidor (unitarios). El autoritarismo de "El Restaurador de las Leyes" (Rosas) llegó hasta tal punto que la Divisa Punzó era obligatoria hasta en la vestimenta en el campo educativo y en el eclesiástico. 

Decreto sobre el uso del "cintillo federal"

Art. 1° A los 30 días de la publicación de este decreto todos los empleados civiles y militares, incluso los jefes, los oficiales de milicia, los seculares y eclesiásticos que por cualquier titulo gocen de sueldo, pensión o asignación del distintivo de color punzó, colocado visiblemente en el lado izquierdo del pecho.

Art. 2° El mismo distintivo usarán los profesores de derecho con estudio abierto, los de medicina y cirugía que estuvieren admitidos y recibidos, los practicantes y cursantes de las predichas facultades, los procuradores de números, los corredores de comercio, y en suma todos los que, aún cuando no reciban sueldo del estado se consideren como empleados públicos, bien por la naturaleza de su ejercicio o profesión, bien por haber obtenido nombramiento del gobierno.

Art. 3° Los empleados militares incluso los jefes y oficiales de milicia; las fuerzas de línea; en suma las que componen el ejército de la provincia y las de milicia en servicio, llevarán en la divisa la inscripción Federación o Muerte. Los demás comprendidos en los artículos anteriores usarán de la inscripción Federación.

Art. 4° Los que contravinieren a lo dispuesto, si fuesen empleados serán suspensos inmediatamente de sus empleos por sus respectivos jefes o magistrados de quienes dependan, que cuidarán de hacerlo indefectiblemente bajo la más estrecha responsabilidad, dando cuenta al Gobierno por el ministerio que corresponda para la resolución más conforme.

Art. 5° Con respecto a los que no fuesen empleados el jefe de policía velará sobre el cumplimiento de este decreto y dará al Gobierno los avisos necesarios.

Art. 6° Comuníquese, publíquese e insértese en el Registro Oficial".

Cualquiera que omitía el uso de la divisa punzó era visto como traidor y acosado por la Sociedad Popular Restauradora, organización política fundada por la esposa de Rosas, Encarnación Ezcurra.
"Retrato de Encarnación Ezcurra" (Fernando García del Molino y Carlos Morel- c.1835)

A la persecución y la delación llevada a cabo por los miembros de la Sociedad Restauradora que informaban a través de espías quiénes eran las personas que se negaban a usar la divisa punzó, a quienes se tildaba de salvajes unitarios, se sumó los actos de terror ejecutados por la Mazorca —organización parapolicial ligada a la sociedad rosista— que se dedicó a atacar, torturar y asesinar al acusado de ser unitario.
"Mazorquero" (Juan Manuel Blanes, 1871)-
 "La Mazorca" (Poema en verso de Eduardo Gutierrez, poeta gauchesco y costumbrista, 1886)

La importancia de la divisa punzó fue tal que dio color a una postura política. Los federales fueron a partir de entonces reconocidos por el uso del color rojo, así como los unitarios por el uso del color celeste.

Así, el rojo pasó a ser parte del color oficial y se usó en las calles, casas, en las paredes, en las cortinas, en las vestimentas de personas —los varones, además de la divisa punzó usaban el "chaleco federal"—, en los vestidos y “peinetónes” de las damas, los moños de las niñas, en los abanicos y hasta en los carros fúnebres. 
Numerosos retratos de Carlos Pellegrini también muestran a las principales damas de la ciudad luciendo sus caros peinetones.
"Señora Porteña" (César Hipólito Bacle- 1830)
Retratos del artista Carlos Pellegrini: "Doña Lucia Carranza de RodrÍguez Orey"(1831)-
"Agustina Ortiz de Rozas junto a su Lucio Victorio"-
"Micaela Camuso de Maldonado"(1828)- "Rosario Suarez de Martínez"(1831)

El “Peinetón” hace referencia al crecimiento exagerado de tamaño que tuvo la peineta española en el Río de la Plata a partir de 1830 y hasta 1838, aproximadamente. En ningún otro lugar de América o de España se evidenció este desarrollo y se puede afirmar que la moda de los peinetones fue una clara originalidad en el vestir de las rioplatenses durante el período mencionado, que usado para distanciarse visualmente de las costumbres españolas, este peine de carey calado, cincelado y pulido de hasta un metro de ancho y de alto no tardó en aparecer como un icono que afirmaba la presencia de la mujer en público y su adhesión , inicialmente al movimiento independentista y, luego, al régimen rosista, a través de consignas alegóricas a la Federación, motivos florales de rosas, e incluso la efigie del Caudillo Rosas.
La inclusión de referencias políticas en estos accesorios también constituye otro indicio importante del lugar que llegó a ocupar este accesorio de moda y testimonia la extensión de las discusiones al ámbito del cuerpo y de la construcción de la apariencia.
Peinetones

La famosa serie de litografías de César Hipólito Bacle, Extravagancias de 1834, mostraba en clave caricaturesca los inconvenientes, físicos y simbólicos, que ocasionaba el uso del peinetón y el avance de la mujer en la conquista del espacio público. 
"Extravagancias"(César Hipólito Bacle, 1834)

Así es que sin haber definido aún si usaré divisa punzó, por si acaso, me dispuse a realizar algunas. Utilicé cinta de terciopelo roja y tinta para tela para escribir las inscripciones de la Federación.
Atuendo moda Romántica (1820 a 1840) con Divisa punzó 

Por otro lado, durante mi visita al Museo Histórico Provincial de Rosario “Dr. Julio Marc” en el que se exhibe una interesante colección de objetos de la época con la iconografía rosista, pude ver un sombrero de copa en cuyo interior se incluía un retrato de Rosas, y es probable que de conseguir o confeccionar uno de color beige incluya su retrato en el interior, sumado a que aún estoy pensando en cómo realizar un peinetón para Mme. Skoczynska, pero primero debo terminar de convencerla de usarlo.