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martes, 9 de julio de 2019

Charla en el Museo de la Historia del Traje



Una hermosa actividad la que compartimos días antes de un nuevo aniversario de la Independencia de nuestro país, Argentina, en el Museo Nacional de la Historia del Traje en la Ciudad de Buenos Aires, donde nos convocaron para brindar una charla para reflexionar sobre la vestimenta utilizada en el período Independentista entre 1780 y 1825, a partir de nuestra experiencia como recreacionistas.

Flyer difundido por el Museo de Historia del traje en las redes como comunicación del evento 

En el marco de la charla denominada "Mitos y Verdades sobre el 9 de Julio de 1816, por la Sociedad Victoriana Augusta Argentina", realizada el día Sábado 6 de Julio a las 16:00 hs, y luego de una breve presentación de nuestra Asociación Cultural y explicar acerca de que se trata la recreación histórica, expusimos una síntesis de nuestros estudios e investigaciones sobre la moda de ese período, desmitificando conceptos erróneos arraigados en la sociedad a partir de imágenes propuestas por libros y revistas destinadas a un publico infanto-juvenil acerca de las prendas que usaban damas y caballeros de esa época. Aun en actos escolares se continúa representando incoherentemente a las "damas antiguas" con crinolinas y grandes peinetones, elementos de modas posteriones al período que se pretende presentar(la crinolina de mediados de siglo XIX y los peinetones propios de la moda rioplatense de la época de la Confederación).


Mediante nuestra recreación de la moda y una presentación compuesta de gráficos conceptuales, líneas de tiempo, citas de textos testimoniales de la época  y fotografías de litografías y grabados de la época, intentamos dar una imágen históricamente correcta a la concurrencia acerca de la moda Regencia/Imperio que se usaba durante ese período, y los tintes locales que se manifestaban tales como el rebozo femenino (mantilla con la que se envolvían las damas sobre la cabeza, sin una peineta),el traje negro de Iglesia de clara influencia hispana, la aparición del pantalón masculino contra los calzones propios de la moda colonial, y el rol que cumplía la vestimenta para los diferentes actores sociales.


Compartimos citas , por ejemplo, sobre Belgrano, y el cuidado que daba a su atuendo, digno de un Dandy:

"El General Belgrano hacía ostentación de costumbres e ideas enteramente republicanas... vestía como un subalterno, y el ajuar de su caballo no se diferenciaba de otro cualquiera. Cuando en el año 16 volvió al ejercito luego de su viaje a Londres había variado; vino decidido por la forma monárquica, sus maneras eran algo aristocráticas, y vestía como un elegante de París o Londres." -Según relata el General José María Paz en sus "Memorias"- "En los años 1812, 13 y 14, el general Belgrano vestía del modo mas sencillo, hasta la montura de su caballo rozaba la mezquindad. Cuando Volvió de Europa, en 1816, era todo lo contrario, pues aunque vestía sin relumbres, de que no gustaba generalmente, era con un esmero no menor del que pone en su tocador el elegante mas refinado, sin descuidar la perfumería."(*1)

Y también observaciones de viajeros, como John Barber Beaumont (*2) o del francés Alcides d'Orbigny, llegado a Buenos Aires en 1827, dando testimonio de las nuevas tendencias de la época en lo que a indumentaria se refiere:

"Los sastres y las modistas son todos ingleses o franceses. Sobre todo, lo son los trajes para ambos sexos, y siempre al mismo gusto, con algunos meses de atrazo, porque al menos necesitan el tiempo necesario para la travesía". (*3)

En un sentido mas amplio se habló sobre costumbres de la vida cotidiana, las tertulias y saraos como espacios sociales, el rol de la mujer durante esa época y como todas esto se reflejó en la vestimenta.


Al finalizar la charla muchos de los asistentes se nos acercaron para ahondar mas sobre algún tema, exponer algunas preguntas mas y sobre todo felicitarnos por la labor de dar a conocer nuestra historia a partir de la recreación, sin una gran motivación para seguir adelante con esta tarea que emprendimos desde Augusta Argentina hace ya una década.


(*1) Cita de Gral. PAZ, José María. "Memorias", extraída del libro "Que tenían puesto. La moda en la Historia Argentina" de BALMACEDA, Daniel, Editorial Sudamericana, 2018. 
(*2) BEAUMONT, John Barber. "Travels in Buenos Ayres, and the adjacent provinces of the Río de la Plata", London, James Ridgway, 1828.
(*3) D'ORBIGNY, Alcides. "Voyage pittoresque dans les deux Ameriques", publicado en París en 1836.



martes, 14 de febrero de 2017

Beau Brummell:This Charming Man

El fin de semana aproveché para volver a ver la película Beau Brummell:This Charming Man (2006) de Philippa Lowthorpe, que según recordaba no me había gustado mucho, esta vez dejó una impresión mas agradable.
Screenshot de Beau Brummell:This Charming Man (2006)
James Purefoy como Beau Brummell.

Dejando de lado los aspectos que no me habían gustado como una producción un poco pobre, un guión débil, pocos planos generales que capten la atmósfera Georgiana y un vestuario improlijo que resulta imperdonable en un biopic del Dandy por excelencia, me dispuse a disfrutar de este intento por retratar a Brummell, y su legado a la moda masculina.
 Beau Brummell:This Charming Man (2006) de Philippa Lowthorpe
Portada de la edición en DVD 

Encuadrada en el género drama biográfico, esta película para TV, se centra en los años de auge y decadencia de George "Beau" Brummell, presentado como un ingenioso caballero inglés sin dinero, que mantiene un sofisticado estilo de vida en el barrio londinense de Mayfair junto a su fiel sirviente, el cocinero Robinson. 
Screenshots de Beau Brummell:This Charming Man (2006) 
Enfrentamiento callejero por la moda entre Brummell, Robinson y "Fops" 
(término peyorativo para un hombre estúpido excesivamente preocupado por su apariencia)

Gracias a lograr trabar amistad con el poco popular Príncipe Regente y heredero hannoveriano George, Príncipe de Gales, mantiene a sus acreedores lejos de él, incluso concediéndole créditos sin condiciones, y proclamando el invento de Brummel en lo que a moda refiere: el dandismo.
Tras aconsejar al Príncipe George -caracterizado con los excesos de la época: pelucas y maquillaje, colores extravagantes y prendas sobrecargadas- sobre su traje de boda (que se muestra incorrectamente en la película como un vestido ceremonial) es designado como su consejero sartorial real , ahora dandificado.

Screenshots de Beau Brummell:This Charming Man (2006) 
Izquierda arriba: Hugh Bonneville como el Príncipe Regente, abajo: Brummell asesorando al Príncipe
Derecha: El Príncipe "dandificado" tras Brummell.

Sus hábitos personales, su atención obsesiva a la higiene dental, el afeitado y el baño diario sirve de influencia a los estratos mas altos de la sociedad, que comienzan a imitarlo. El Príncipe y sus amigos comienzan a frecuentar el vestidor de Brummell,para ser testigos del desarrollo de su largo toilette matutino. En la escena se pueden ver detalles de como se vestía un caballero y las prendas que componían su vestidor, además del detalle que se daba al anudado del cravat.
Screenshots de Beau Brummell:This Charming Man (2006) 

Gracias a esta íntima amistad y gozar del favor real, y la influencia de sus amigos ricos miembros del Watier's Club , apodado "The Dandy Club" por Byron, como el Marqués de Worcester, Lord Charles Manners y Richard Meyer (extrañamente en la película se les da esos nombres, pero sus socios en este Club eran Lord Alvanley, Henry Mildmay y Henry Pierrepoint, todos del círculo del Príncipe), comienza a gastar y apostar como si su fortuna fuera tan amplia como la de ellos. Tal desembolso agota rápidamente su capital, dificultando mantener su estilo de vida, aunque su posición prominente en la sociedad todavía le permita flotar una línea de crédito.
Screenshots de Beau Brummell:This Charming Man (2006) 
Izquierda: "The Dandy Club"- Derecha: al centro, Matthew Rhys como Lord Byron

Una escena de las que mas disfruté fue en la que durante una reunión del "The Dandy Club", se compara el atuendo y la postura de un "Fop"(término peyorativo para un hombre estúpido excesivamente preocupado por su apariencia) y un Dandy como epítome de la elegancia masculina.
Screenshots de Beau Brummell:This Charming Man (2006)
Justin Salinger como Richard Meyer

La escena se puede ver en este enlace: 

A medida que crece su fama, la relación con el Príncipe se torna mas tensa, manifestando su desaprobación luego de que Brummell comience a frecuentar a Lord Byron.
Haciendo caso omiso a las advertencias del Príncipe, entabla una intima amistad Lord Byron, caracterizado en esta oportunidad como un ser turbio y vicioso, formando un triangulo amoroso con su amante Julia,  y luego de un episodio en el que insulta públicamente al Príncipe, ya Regente, acaba por perder el favor real, dejándolo proscrito y endeudado. Solicita un préstamo grande a los miembros de su club e incluso roba a su sirviente Robinson, y se dá a la fuga. Tras apostar,  perder y despilfarrar todo regresa a Londres, donde incapaz de pagar el préstamo es expulsado de su club, abandonado por Robinson, y desaparece(sabemos que rumbo a su exilio en Calais, Francia) tras ser perseguido por acreedores y repudiado por la sociedad en plena función teatral, al mejor estilo Marquesa de Merteuil en el final de Relaciones Peligrosas(1988) de Stephen Frears.
Screenshots de Beau Brummell:This Charming Man (2006)

Como en toda película basada en hechos reales, algo de cierto hay en la trama, como la escena de la cena en la que Brummell le falta el respeto al Príncipe , y aunque no se porque motivo se cambian los nombres de los personajes, también se recrea el episodio en el que el Príncipe Regente saluda a Alvanley y Pierrepoint en un evento, omitiendo a saludar a Mildmay y Brummell, provocando el desafortunado comentario: "Alvanley, ¿quién es tu amigo, el gordo?" 
Screenshots de Beau Brummell:This Charming Man (2006)
Escena en la que Brummell pronuncia el desafortunado comentario

Esto significaría el final de la relación entre Brummell y el Príncipe que se había abierto en 1811, cuando se convirtió en Regente y comenzó a abandonar a todos sus viejos amigos Whig. Normalmente, la pérdida del favor real a un favorito significaba la ruina social, pero Brummell se valió tanto de la aprobación y la amistad de otros líderes de los círculos de moda para mantener su estilo de vida por un tiempo mas(como Lord Alvanley, el Duque de Beaufort o el Marques de Worcester, quienes lo patrocinaron durante un tiempo en su exilio).Por fortuna evita escenas de su exilio y muerte, que sabemos son lamentables.

A pesar de resultarme una película sombría desde su estética, ciertas escenas despertaron mi curiosidad y la pregunta de "¿habrá sido así?": Cuestiones de modales y tratos entre un Caballero y el Príncipe Regente durante sus conversaciones dignas de un episodio de "What not to wear", o la curiosa escena de la Toilette con espectadores a modo de tutorial de "How to look like a Dandy".

Es una película recomendable si se ve desde el interés que despierta este singular personaje, su vida y relaciones, dejando entrever algunas de sus máximas de estilo, que aunque saben a poco resulta mucho mas ameno que leer "El tratado de la vida elegante" de Balzac, en la que el autor imagina una entrevista con Brummell, quizás tan ficticia como el guión de esta película.

Datos de la película

Beau Brummell:This Charming Man (2006)
Duración 80 min.
País Gran Bretaña
Director Philippa Lowthorpe
Guión Simon Bent

Reparto
James Purefoy - Beau Brummell
Hugh Bonneville - Prince Regent
Philip Davis - Master Servant Robinson
Matthew Rhys - Lord Byron
Zoe Telford - Julia
Justin Salinger - Meyler
Ian Kelly - Robert Manners
Nick Richards - Snuff Merchant
Nicholas Rowe - Charles Manners
Jonathan Aris - Marquis of Worcester

viernes, 2 de diciembre de 2016

Prince Albert Slippers

Los “Slippers” (zapatilla de noche o pantufla) son un tipo de calzado ligero y suave de uso doméstico. Generalmente tienen suelas finas y flexibles, con dibujos poco profundos para prevenir resbalones en suelos lisos. Pueden tener la forma de un zapato (para meter en pie por arriba), o pueden no tener talón, por lo que el pie puede entrar desde atrás.
Slippers - Embroidered Victorian Men's House Shoes Slippers, circa 1870s-1880s.

Evening slipper (zapatilla de noche o de vestir) también conocida como “Prince Albert slipper” en referencia al príncipe consorte Albert of Saxe-Coburg and Gotha (Esposo de la reina Victoria), fué diseñada inicialmente como una alternativa para los hombres victorianos  al calzado de entrecasa o para recibir durante cenas formales en sus hogares, quedando en el imaginario colectivo como una prenda icónica y el epítome de dandismo de la época victoriana.


The Royal Family in 1846, 1846 - Franz Xaver Winterhalter
Detalle "Prince Albert Slippers"- Evening slippers



Dos retratos del Principe Albert luciendo slippers: 
"Prince Albert with his eldest daughter Princess Victoria and Eos the greyhound", John Lucas (1841)-
"Prince Albert of Saxe-Coburg-Gotha (1819-1861) Prince Consort of Queen Victoria",
Frederick Richard Say (1850)- Vestuario de la película "The Young Victoria"(2009)


Aunque generalmente se realizaban  en terciopelo con una fina suela de cuero y un laso de cinta de gros en el empeine, o un monograma de las iniciales o escudo bordado, durante la época victoriana eran comunes los modelos de cuero, apliques acharolados y finos bordados de colores.

Embroidered velvet slippers, 1855-1900.

En la actualidad aún conservan su forma y uso, además de mantener su estatus dentro del vestidor masculino.


sábado, 2 de julio de 2016

Chaleco de día inspirado en las obras de William Morris

Buscando materiales para las prendas que aún me falta realizar de los atuendos de 1880 encontré una tela estampada con pequeñas flores que me remitió inmediatamente a los diseños textiles de William Morris. 
Por supuesto la compré, pues que mejor que la inspiración en la naturaleza de Morris para realizar el chaleco del atuendo de paseo por el campo, que me sugiere actividades como el avistaje de aves, o el interés del siglo XIX por la Entomología y la recolección de especímenes de insectos, o la botánica y el dibujo de flores. 
Diseño floral de la tela elegida para el chaleco

Sirva mi inspiración en su obra de excusa para hablar del genio de William Morris (Clay Hill Walthamstow, Inglaterra, 24 de marzo de 1834 - 3 de octubre de 1896) quien fuera un arquitecto, maestro textil y fundador del movimiento denominado como Arts and Crafts estrechamente vinculado a la Hermandad Prerrafaelita - que rechazaba la producción industrial en las artes decorativas y la arquitectura, y propugnaba un retorno a la artesanía medieval, considerando que los artesanos merecían el rango de artistas.

William Morris por Frederick Hollyer, 1884

Tras culminar sus estudios, comenzó a trabajar en 1856 en la firma de arquitectura de G.E. Street. Con Webb construyó la Red House, que fue su regalo de boda para Jane Burden. En los años siguientes se convirtió en pintor profesional.
Imágenes de la "Red house" - Fotografía de la familia de W. Morris - 
La bella Isolda (1858), óleo de Morris- 
Retrato de Jane Burden Morris by Dante Gabriel Rossetti(1858)

Con su experiencia en arte y arquitectura fundó, en 1861, junto con Dante Gabriel Rossetti, Burne-Jones, Madox Brown y Philip Webb, Morris, Marshall, Faulkner & Co., una empresa de arquitectura y diseño industrial que él personalmente financiaba. Mediante esta empresa, Morris creó un "revival" cultural en la Inglaterra victoriana que se basaba en las artes y los oficios de la época medieval como paradigma de la primacía del ser humano sobre la máquina y a la vez de un trabajo hecho atendiendo a las más altas cotas de expresión artística. En 1875 la compañía pasa a llamarse Morris and Co., con Morris como único propietario. Durante gran parte de su vida, Morris se preocupó intensamente en preservar las artes y oficios medievales abominando de las modernas formas de producción en masa.
Trabajos de William Morris
"Tulip and Willow",1873 (boceto en lapiz y acuarela para Morris & Co.)
Catálogo de mobiliario de Morris & Co.-
"Kelmscott Manor",1893- Sello de Kelmscott Press, editorial de Morris

En cuanto al chaleco en cuestión, se trata de un modelo de abotonadura simple, con solapas, delantero y vistas de algodón estampado y espalda de gabardina beige y forro marrón.
Chaleco: delantera - espalda - vista

Para completar el atuendo decidí hacer una corbata de moño o "pajarita" con una tela con diseño de Morris. Puesto que en Argentina es imposible encontrar telas producidas por la firma Morris &Co. (que aún producen telas y papeles inspirados por los diseños del maestro), decidí buscar algún motivo de esta firma y transferirlo a una tela.
Corbata de moño o pajarita
realizada mediante transferencia de diseño de Morris & Co. sobre tela

Elegí el motivo llamado "Strawberry thief", diseñado por Morris en 1883, que presenta formas fitomórficas entrelazadas con aves, algunas de las cuales llevan frutillas en sus picos.
Strawberry Thief , tela diseñada por William Morris, 1883

El atuendo se completa con el Chaqué, camisa blanca con cuello desmontable tipo Murrayhill, pantalón gris rayado con detalles bordados en cordón en la botamanga, sombrero bombín y un porta binoculares de cuero (al que pretendo darle uso de bolso para llevar la cámara de fotos, el teléfono móvil, lápices, alguna libreta para hacer bocetos y tomar notas, etc.)


sábado, 25 de abril de 2015

De compras de la mano de Beau Brummell

Probablemente uno de los destinos que algún día visitaré sea Jermyn Street, en Mayfair, Londres, y no solo porque se trata de uno de los principales centros de tiendas dirigidas casi exclusivamente al vestidor masculino, con casas de camiseros como Turnbull y Asser, Harvie & Hudson, Hawes y Curtis, Thomas Pink y TM Lewin, sino también porque allí se encuentra la estatua de Beau Brummell ( en el encuentro en Jermyn Street con Piccadilly Arcade) , quien aunque no residió allí, se le rinde tributo como la encarnación de los valores de la elegancia en el vestir masculino.

Beau Brummell en Jermyn Street ,Estatua en bronce, Irena Sedlecká, 2002.
basada en la acuarela del caricaturista Richard Dighton ,1805.


Ubicación de la estatua en Jermyn Street y Picadilly Arcade

Jermyn Street es una calle paralela a Piccadilly, no muy lejos de Bond street, en honor a Henry Jermyn, el conde de St. Albans, a cuyos fideicomisarios encargó el rey Carlos II el desarrollo del área en 1665.



 Retrato de Henry Jermyn, 1º Conde de Saint-Albans & Par de Inglaterra, 1º Barón Jermyn of St. Edmundsbury, K.G. (1605-1684), Miembro del Parlamento por Bodmin, por Corfe Castle y por Bury St. Edmunds, Lord Chambelán, con el hábito de Caballero de la Muy Noble Orden de la Jarretera"

por Sir Peter LELY, óleo sobre lienzo, 1674.


Algunos de sus residentes mas notables fueron el 1º Duque de Marlborough (siendo aún Coronel John Churchill, de quien procede de una deformación fonética de su apellido la célebre canción popular "Mambrú se fue a la guerra"), Isaac Newton, o la Condesa de Northumberland, una de las “Windsor Beauties(*1). En los albores del siglo XIX sus hoteles fueron patrocinados por los refugiados franceses, residiendo allí nobles como Luis Napoleón durante su exilio.
Retratos de "John Churchill,1ºDuke of Marlborough" y "Sir Isaac Newton", Sir Godfrey Kneller,
"Elizabeth Wriothesley, Countess of Northumberland", Sir Peter Lely

Un gran número de otras empresas ocupan locales en la calle comercializando artículos y servicios de lujo destinados a hombres con dieciséis tiendas de camisas en menos de un kilómetro, listas para llevar y/o hechas a medida, con el tejido almidonado y la historia sobre los hombros, como Alfred Dunhill (pionero en 1907 al ocupar un local en la esquina de la calle Jermyn Street y Duke), T. M. Levin fue de los primeros en hacer camisas de abotonar, una revolución en un tiempo en el que se vestían por la cabeza. Turnbull & Asser lleva 125 años fabricando en Inglaterra, en Gloucester. Tienen 10 modelos de cuellos, 15 tejidos y corte a medida. Para abrir una cuenta hay que comprar al menos seis camisas, conservando las medidas del cliente y el patrón para futuros encargos. No en vano esta casa cuenta con el favor del Príncipe de Gales.


Pero no solo hay camisas, también barberos como Geo.F. Trumper, y Taylor de Old Bond Street, la perfumería Floris- donde aún se puede comprar el perfume “Malmaison” que llevaba Oscar Wilde-, la sombrerería Bates, los zapatos de Church que tardan una semana en hacerse a mano o la tienda de cigarros Davidoff.
"Malmaison" de Floris

Supongo que tendré que comenzar a ahorrar en libras esterlinas “£”.


Referencias: 

(*1) Las “Windsor Beauties” (Bellas o Bellezas de Windsor) son una famosa colección de pinturas de Sir Peter Lely, que datan de la primera mitad de los años 1660. El nombre se debe a la ubicación original de la colección en el dormitorio de la reina en el castillo de Windsor. Ahora se encuentran en el Hampton Court Palace.

lunes, 5 de enero de 2015

Tratado de la Vida Elegante de Honoré de Balzac

Aprovechando mis vacaciones de verano,que regalan días de sol y lectura, retomé algunos libros que tenía abandonados en la biblioteca. Los desempolvé, me puse un poco de bronceador... y a leer bajo el sol.


Hoy dedicaré algunas líneas a un libro que terminé de leer por estos días, que aunque no es recomendable leerlo en ojotas-pues es casi una herejía-su lectura es agradable y entretenida. Se trata del "Tratado de la vida elegante" de Honoré de Balzac.


Honoré de Balzac (Tours, 20 de mayo de 1799 - París, 18 de agosto de 1850) fue un novelista francés representante de la llamada novela realista del siglo XIX. Trabajador infatigable, elaboró una obra monumental, la Comedia humana, ciclo de varias decenas de novelas cuyo objetivo era describir de modo casi exhaustivo a la sociedad francesa de su tiempo. 
Aunque la popular estampa regordeta y algo desaliñada que nos llega de Balzac a través de retratos y daguerrotipos diste bastante de la imagen que tenemos de un Dandy,  así era considerado en los cafés y paseos de los boulevards de París.
Balzac aux Tuileries -  por Cassal (1839)

El "Tratado de la vida elegante", publicado por Honoré de Balzac en 1830 para inaugurar la serie "Patología de la vida social", corazón estético de la Comedia Humana, constituye una de las piedras angulares del dandismo literario. Rico en aforismos, anécdotas hilarantes, y cargado de un humor finísimo (el texto llega a incluir un encuentro ficticio con el príncipe de todos los dandis, Beau Brummell, que tuvo que emigrar a Francia desde Inglaterra huyendo de sus fieros acreedores), este Tratado marca el camino que va desde el dandismo temprano de la Regencia inglesa al fecundo decadentismo artístico e intelectual de la Francia del XIX, y que desembocaría en la bohemia y en último término en Oscar Wilde. 

El tratado se divide en tres partes: la primera plantea generalidades con respecto a la definición y el sentimiento de la vida elegante, una segunda parte con principios generales y la tercera parte acerca de las cosas que proceden inmediatamente de la persona (incluyendo un capitulo dedicado a hablar De la indumentaria en todas sus partes, una extensa y por momentos aburridisima Fisiología del empleado, y una maravillosa Historia y psicología de los boulevards de París).

Sin intensiones de hacer un resumen de la obra, y mucho menos una crítica, presento algunos puntos que resultaron de mi interés.
Comienza describiendo las tres clases que ha creado la vida moderna:
-El hombre que trabaja o la vida ocupada
-El hombre que piensa o la vida de artista
-El hombre que no hace nada o la vida elegante
Cuyo corolario es que "Para ser fashionable hay que gozar del descanso sin haber pasado por el trabajo; dicho de otro modo, ganar una lotería, ser hijo de un millonario o un príncipe acaparador."
En esta parte el autor define abreviadamente la vida elegante como"la perfección de la vida exterior y de la vida material..., o el arte de gastar las rentas como hombre de talento..., o también : ciencia que nos enseña a no hacer nada como los demás, haciendo todo parecido a ellos... ; o mejor acaso: el desenvolvimiento de la gracia y del gusto en todo lo que nos es propio y nos rodea; o mas lógicamente: saber hacer gala de su fortuna".

La obra, según cuenta su autor en la primera y segunda parte, tiene su origen cuando en una reunión se preguntan acerca del porqué de la inexistencia de un tratado sobre la vida elegante y de quien se anime a realizarlo,puesto que consideran que quien emprenda la tarea habría de tener un fanatismo de amor propio inconcebible, ademas que suponen que sería querer dominar a las personas elegantes de París.

"Entonces uno de los mas elegantes redactores de la moda se levantó , dirigiendo una mirada de triunfo sobre sus colaboradores :
-Este hombre existe-dijo
-¡Brummell!... ¡Brummell está en Boulougne, desterrado de Inglaterra por acreedores demasiado numerosos que han olvidado los servicios que el patriarca de la moda ha rendido a su patria!..."

A raíz de este comentario se produce el encuentro ficticio *(1) y la entrevista con Brummell, que a pesar de sus condiciones de vida en el exilio mantiene su elegancia pues"la primera conversación se celebró durante su desayuno, cuyo refinamiento nos demostró que la ruina de Brummell aún sería la fortuna de París".

Al consultarle su parecer sobre la estructuración de este tratado, Brummell dice:
"La Toilette es la mas inmensa modificación sufrida por el hombre social; pesa sobre toda la existencia... Ahora bien; no creo violar la lógica proponiéndonos ordenar así nuestra obra. Después de haber dictado en la segunda parte las leyes generales de la vida elegante, deberías consagrar la tercera a las cosas que proceden inmediatamente del individuo y poner la Toilette al frente de todas ellas."

De este encuentro y de las apreciaciones de la vida elegante se desprenderán aforismos como:
IX  
Un hombre se hace rico, nace elegante.
X   
La fortuna que se adquiere está en razon directa con las necesidades que uno se crea.
XI 
Aunque la elegancia sea menos un arte que un sentimiento, proviene igualmente de un instinto y de una costumbre.
XIX 
El bien solo tiene una moda, el mal tiene mil.
XX 
El principio constitutivo de la elegancia es la unidad.
XXI
No hay unidad posible sin la propiedad, sin la armonía, sin la sencillez relativa.
XXIII
El efecto más esencial de la elegancia es ocultar los medios.
XXVI
El cuidado es el sine qua non de la elegancia.
XXX
Admitir a una persona en nuestra casa, es suponer el mérito de habitar en nuestra esfera.
XXXV
La prodigalidad de adornos perjudica el efecto
XXXVIII
La elegancia trabajada es a la verdadera elegancia lo que es una peluca a los cabellos.
XXXIX
El dandismo es una herejía de la vida elegante. *(2)
XL
La toilette es la expresión de la sociedad.
XLI
El abandono de la toilette es un suicidio moral.
XLII
El bruto se cubre, el rico o el fatuo se adorna, el hombre elegante se viste.
XLIII
La toilette es a la vez una ciencia, un arte, una costumbre, un sentimiento.
XLIV
La toilette no tanto consiste en el traje como en el modo de llevarlo.
XLVIII
Todo lo que trata de producir efecto, como todo lo estrepitoso, es de mal gusto.*(3)
L
Traspasar los límites de la moda es convertirse en caricatura.
LI
El traje es el molde que se da a las estatuas: lo pone todo en relieve; la toilette ha sido inventada mas bien para hacer resaltar ventajas corporales que para velar imprefecciones.
LII
Todo lo que una toilette trata de ocultar, disimular, aumentar y engrosar mas de lo natural o de lo que la moda quiere, se considera siempre como un vicio.
LIII
Una rasgadura es una desgracia; una mancha es un vicio.
Balzac with a cane-  por Honoré Daumier 
Notas:
*(1) En el encuentro de Balzac con Brummell se narran detalles de su apariencia y su situación que dan una imágen vívida de la entrevista. Luego me enteré de la naturaleza ficcional de esta reunión.

*(2) Dice al respecto: ..."el dandismo es una afectación de la moda...El hombre que no ve mas que la moda, en la moda es un necio. La vida elegante no excluye ni el pensamiento ni la ciencia; las consagra. No debe aprender solamente a gozar del tiempo, sino a emplearlo en un orden de ideas sumamente elevado"

*(3) Según la máxima de Brummell:"Si la gente los mira con atención, no están bien vestidos; van demasiado recargados o afectados".

sábado, 11 de octubre de 2014

Dandi Argentino: Lucio V. Mansilla


Y pasó la feria del libro por Córdoba, pero no sin dejarme algunas horas de buena compañía… o al menos de lectura.
Me refiero a “El gran libro del dandismo”, una compilación Editora Mardulce, que reúne el “Tratado de la vida elegante” de Honoré de Balzac, “El pintor de la vida moderna” de Baudelaire, y “Del dandismo y de George Brummell” de J.A. Barbey d’Aurevilly, prologado por mi estimado Alan Pauls.

Lo cierto es que si bien aún no he avanzado demasiado con la lectura, y aunque el “Tratado” de Balzac me está deleitando, me llamó poderosamente la atención una cita de Lucio Mansilla en el prólogo de la edición: “Soy el hombre de mi facha y de mi fecha”. Imposible no poder indagar un poco mas sobre este personaje, que al parecer es uno de los pocos Dandis criollos reconocidos.
Lucio V. Mansilla - daguerrotipo

Lucio Victorio Mansilla, hijo de Lucio Mansilla, guerrero de la independencia argentina y militar federal destacado en las luchas civiles del litoral, y de Agustina Ortiz de Rosas “La belleza de la Federación”- la hermana menor del “Restaurador” Juan Manuel de Rosas-, nace el 23 de diciembre de 1831. 

Lucio Norberto Mansilla (Oleo de Goulu) - Agustina Ortiz de Rosas de Mansilla (Óleo de García del Molino)

Mansilla pertenecía al linaje de estancieros dueños del país -y, sobre todo, de su provincia más rica, Buenos Aires-, señores feudales de horca y cuchillo, apenas atemperados sus excesos por la lenta infiltración de usos y costumbres de los dos países rectores de Europa, o sea, del mundo en el siglo XIX: Inglaterra y Francia.
Agustina Rosas de Mansilla, con su hijo Lucio-Acuarela de Enrique Pellegrini, 1835

Sus primeros años trascurrirían en Buenos Aires, allí realizará sus primeros estudios Una educación fundamentada, como era de rigor entonces, en las humanidades clásicas, pero bastante dispersa, y el ya apuntado rango social lo llevaban a ser un gran señor dedicado, como quería su padre, al comercio de carnes, producción básica de las vastas posesiones familiares.
Ya en su adolescencia se involucra en algunos romances- que incluyen intentos de fuga y retiros en casa de sus tíos en el interior para alejarlo de estos idilios, en uno de los cuales enamora a una de sus primas- que terminarán por enviarlo al asiento militar de su padre, y a la edad de 17 años a un viaje de negocios a India en el que se sabe hizo de todo menos los negocios que le encargaron. 
Luego siguió su viaje a Egipto, hasta el Cairo, y luego Europa. En París, se dedica a la vida galante, y comienza a redactar un diario desde 1850, más tarde utilizaría estos recuerdos en sus famosas Causeries.
Un año después decide regresar a Buenos Aires, porque le llegan noticias inquietantes a cerca de la inminente caída de Rosas y teme por su familia.

"Desembarcó -informa su biógrafo, Enrique Popolizzio- luciendo vestimenta extraña y fastuosa: pantalones angostísimos, llamativa levita muy larga, sombrero de copa alta, reluciente y puntiaguda". Desde el puerto, una turba de chiquilines asombrados y burlones lo sigue hasta la casa paterna, en la esquina de las actuales Suipacha y Alsina. No habían visto nada, todavía. Para ir a saludar al tío Juan Manuel y a la prima hermana Manuelita, en la residencia de Palermo, el dandi porteño se vistió así: pantalón gris perla, levita azul, chaleco rojo (naturalmente) con botones de esmalte, corbata de raso azul, de doce vueltas, alfiler de zafiro, botas angostas de charol, guantes amarillos y la famosa galera de felpa.
"Mama" Agustina le sugirió usar, en vez del zafiro, un alfiler con la cabeza de Minerva labrada en coral; Lucio Victorio la prendió en la solapa, manifestando así, desde temprano, su desdén de las convenciones y su certeza de que la moda la impondría él. Su propia moda, claro.
Es de imaginar la sorpresa que atuendo semejante provocó en el cortejo que escoltaba a Manuelita. Estas excentricidades le valdrían el mote de algunos de “Dandy” e incluso “principe de las pampas”.




Retrato de Manuela Rosas- 
Óleo de Prilidiano Pueyrredón(1851)

La caída de Rosas no sólo perturbó las finanzas familiares. Lucio Mansilla padre, guerrero de la Independencia y honorable defensor en la Vuelta de Obligado frente a las escuadras combinadas de Francia e Inglaterra, resolvió alejarse por un tiempo de las costas del Plata y emprendió viaje a España con su hijo mayor. Del exilio guardará Lucio hijo el recuerdo de las veladas con los colegas de su padre que habían intervenido en la guerra contra Napoleón. Soldados encallecidos que evocaban sin tapujos, con la franca contundencia de la lengua española, los horrores de la contienda, tal como los registró Goya para siempre. De Madrid fueron a París, y allí los argentinos conocieron y trataron al inminente Napoleón III, todavía presidente de una Francia que se ponía mansamente a sus pies, y a su cortejada, la bella Eugenia de Montijo. Quiere la leyenda que Mansilla padre haya aconsejado a la noble andaluza aceptar la oferta matrimonial del emperador.


Ya reinstalado en Buenos Aires contrae matrimonio, con su prima de Chascomús, Catalina de Rosas y Almada, el 18 de septiembre de 1853. Por entonces se dedicará al perdiosimo, participará de la vida política argentina y a la diplomacia, llegando a Diputado, y se incorpora al ejército como Capitán, lo que no le impide continuar su labor periódística y sus inquietudes intelectuales, escribiendo un “Reglamento para el ejercicio y maniobras del Ejército Argentino”, una década después decide probar suerte en el teatro con “Gull o Una venganza africana”( pieza que obtuvo un éxito extraordinario), y en colaboración con su íntimo amigo Domingo Sarmiento traduce “París en América”.

Lo fascinaban los inventos, los avances de la técnica, las exploraciones de continentes todavía vírgenes. Una curiosidad ilimitada espoleaba a su poderosa inteligencia. Hijo de su tiempo, se interesó tanto por la presunta ciencia de la frenología -reconocimiento del carácter de una persona por las características de su cráneo- como por la electricidad, la incipiente investigación del átomo, las andanzas de los espiritistas. Más que la naturaleza, las artes (cuya reina era, para él, la pintura), la física, la química, lo atraían las personas.

Militar y diplomático, El General Mansilla trata de establecer la paz con las tribus ranqueles, lleva a cavo con éxito la misión encomendada por Sarmiento de estirar las fronteras hasta Río Quinto. Mansilla lucha por la incorporación de los indígenas a la vida civilizada, de estas experiencias surge su libro más famoso “Una excursión a los indios ranqueles”.

De uno de sus viajes a Europa recordará la exclamación de una dama francesa:"¡Qué hermoso debe de ser con sus plumas!", cuando le informaron que el caballero, tan apuesto y elegante, que en aquella fiesta en París le había llamado la atención hasta el punto de requerir -discretamente- sus datos, era un militar argentino. Vaya imagen tenían en Europa de Argentina -poblada de salvajes, como las alegorías y tapices que decoraban los muros de sus palacios-, y que sorpresa encontrar semejante embajador.
Su vida continúa como una novela: en medio de la peste de 1871 es atacado a balazos por uno de sus ex ayudantes, es nombrado intendente militar de Córdoba y San Luis, y luego gobernador de Chaco, se bate a duelo (dando muerte a su contendiente con un balazo en el corazón), enferma y viaja a Argel, es encarcelado por enfrentar a Roca (a quien había apoyado en su campaña presidencial), siempre brillando en la sociedad porteña por su encanto personal y elegancia. Protagonista absoluto de todo lo que escribió, encarnación suprema del narcisimo, y transgresor: muchas veces lo traicionaba el impulso irresistible de imponer su criterio por encima de normas y leyes, convencionales, si se quiere, pero vigentes. Aún en su faceta militar cubría su siempre impecable uniforme reglamentario con una capa de paño rojo que destacaba su individualidad y elegancia.



En los ’90 repartirá su tiempo entre París y Buenos Aires, la Argentina ya no es el país dirigido por las minorías selectas que fueron el circulo de sus amistades, y verá como se desvanecen sus anhelos políticos. Aún, fiel a su espíritu de Romántico escribe sus memorias, se enamora de Mónica Torromé (una viuda de sociedad a quien dobla la edad) con quien se casa en Westminster, y hasta es uno de los aventureros que practica ciclismo.


El fotógrafo de moda por entonces, el inglés Witcomb, lo retrató, mediante un truco con espejos, sentado a una mesa en animada conversación consigo mismo. ¡Cuánto le habrá complacido al general esa reiteración de elegantes, idénticos Mansillas, cuatro o cinco, contándose y volviéndose a contar las infinitas anécdotas de una vida increíblemente rica en peripecias, en aventuras, en personajes curiosos!





En París vuelve a la vida social, y luego de idas y venidas a Buenos Aires, permanece en Francia desde donde remite sus crónicas a El Diario de Láinez y concluye sus Memorias, y allí fallece el 8 de octubre de 1913.


Un personaje fascinante este que estoy conociendo y que antes solo me sonaba como el nombre de una calle. El único problema es que ahora me dan ganas de leer sus Causeries y suspender a Balzac-Baudelaire-Barbey dÁurevilly.



Del material que encontré en la web,y que he incluído en esta publicación, el artículo "Lucio Victorio Mansilla, el príncipe de las pampas" de Ernesto Schoo para La Nación.com, me pareció simplemente maravilloso y recomiendo su lectura.

Fuentes:
http://web.clarin.com/ciudades/Lucio-Mansilla-dandi-nacional_0_544145702.html
http://www.lanacion.com.ar/215876-lucio-victorio-mansilla-el-principe-de-las-pampas
http://www.lanacion.com.ar/1632161-dandismo-la-actitud-como-una-obra-de-arte
http://es.wikipedia.org/wiki/Lucio_V._Mansilla